La hostelería es uno de los sectores económicos más afectados por la pandemia y por las restricciones impuestas para frenar el avance del virus. En O Carballiño, donde se registran varios brotes, media docena de locales echaron ayer el cierre por causas relacionadas con el Covid-19. Los establecimientos afectados están principalmente en las calles Perfectino Vieitez, Aldara y Rosalía de Castro pero no todos han cerrado por tener positivos en su plantilla, sino que en algunos casos ha sido por clientes o simplemente por precaución por estar situados cerca de otro local con algún positivo.

La situación es crítica para este sector y los colectivos profesionales empiezan a llamar la atención sobre su delicada situación.

La asociación Cociña Ourense ha mostrado su "absoluto respeto" por las medidas impuestas para frenar la transmisión y señalan que "no por estar en total acuerdo con ellas, pero creemos que los diferentes técnicos del ámbito sanitario están más capacitados para valorarlas". Por ello, piden a la población que siga dichas recomendaciones y a los gobernantes "que no nos abandonen y sean solidarios con nuestra situación, de la cual dependen miles de familias", indican.

"Es momento de estar todos juntos y remar en la misma dirección. Lo primero es la salud de todos, y si los hosteleros debemos arrimar el hombro lo haremos, acostumbrados a luchar, innovar y hacer sacrificios como hasta ahora", alegan.

Con el objetivo de luchar por su supervivencia en medio de esta pandemia, se han unido también profesionales de restaurantes, ocio nocturno, hostelería y comida para llevar, creando la Asociación de Hostalaría e Restauración Ourensá.