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El sector turístico despide su peor mes de agosto: "No hay motivo para la alegría"

El presidente de los hosteleros, Ovidio Fernández, confía en alargar la campaña a la primera quincena de septiembre y advierte: "Si no cumplimos las medidas, no salimos de esta"

Usuarios del Tren Turístico das Termas, que recorre la ciudad y la ribera del Miño. // Carlos Peteiro

Tras un mes de julio en el que la cifra de viajeros que eligieron Ourense como destino turístico cayó casi a la mitad, agosto no ha logrado remontar. La Federación de Empresarios de Hostelería prefiere esperar a que finalice la primera quincena de septiembre para hacer recuento pero su presidente, Ovidio Fernández, ya avanza que "no hay motivo para la alegría".

El aumento de los casos de coronavirus en todo el país y la proliferación de los brotes en Ourense, la mayoría con origen en reuniones familiares y muchos de ellos importados, han jugado en contra. La provincia, que el pasado año registró cifras históricas aupada como destino turístico por la candidatura de la Ribeira Sacra a entrar en el catálogo de lugares Patrimonio Mundial, ha retrocedido en las estadísticas a las cifras de hace dos décadas.

Pero este no es un mal que afecte solo a Ourense, precisa Fernández Ojea. "Aunque Galicia está situada entre las mejor posicionadas en España, este mes de agosto ha sido en general excepcionalmente negativo; el Covid no solo no se ha ido, sino que ha causado muchos problemas y ha roto atractivos", apunta el presidente de la federación provincial de Hostelería.

"A mediados de este mes de agosto podía responder en función de los datos reales, que no eran nada brillantes, y me preguntaba si sería mejor la segunda quincena, aunque tradicionalmente la temporada alta en Galicia va del 15 de julio al 20 de agosto", reflexiona. Pero no ha sido así y cruza los dedos confiando en que este verano atípico de la era posCovid extienda su calendario hasta el 15 de septiembre y dé un respiro al sector.

Las previsiones de ocupación, a diferencia de años pasados, son ahora una incógnita. Desde las recepciones de los hoteles de la ciudad ya no se atreven a ofrecer porcentajes porque las reservas se realizan en muchas ocasiones las 24 o 48 horas antes. En el hotel Francisco II, en pleno centro de la ciudad de As Burgas, han registrado este mes de agosto, sin contabilizar este último fin de semana, una ocupación del 72%. "Otros años pasábamos el mes de agosto prácticamente llenos,", señalan desde la recepción.

A la espera de lo que pueda ocurrir en las dos primeras semanas de septiembre, la federación esperará unos días para realizar un rastreo pormenorizado de los registros, pero ya avanza su presidente que el porcentaje "bajará en tromba en relación con el año pasado". A pesar de que los hoteles en Ourense "han tenido una ocupación aceptable y algunos han alcanzado un 90% este mes", añade, "no es comparable a lo del año pasado".

La crisis sanitaria, añade Ovidio Fernández, ha trastocado unas expectativas que eran muy buenas: "La candidatura de la Ribeira Sacra el año pasado hizo despegar a Ourense como destino turístico y lo situó en una posición de competitividad absoluta", explica. Este reclamo favoreció el incremento de viajeros y se registraron cifras de récord, "nada que ver con la actualidad", lamenta.

El turismo nacional, que es del que tradicionalmente se nutre Galicia y más aun las regiones del interior, ha salvado el verano, aunque con cifras bajas, pero el sector ya teme que esta crisis se extienda hasta el próximo año Xacobeo: "Si no nos abandona la epidemia seguirá la incertidumbre", apunta Ojea.

A la espera de cerrar campaña el 15 de septiembre, concluye el presidente de la federación, "los datos no son nada alegres y la culpa tenemos que echárnosla a nosotros mismos porque no hemos sido capaces de entender que hay una disciplina y si no cumplimos no salimos de esto", advierte en referencia a la relajación de las medidas.

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