El grupo socialista en el Concello de Ourense respalda públicamente una vez más la labor "esencial" que realizan los bomberos de Ourense y pide al gobierno municipal actuaciones "contundentes" dado que "está en riesgo la seguridad y la salud pública de los vecinos y vecinas de Ourense y no vale mirar para otro lado ni "rezar" para que no pase nada", señalaron ayer.

Tras las denuncias realizadas por los bomberos ante la inseguridad que supone para ellos y para los vecinos la actual falta de medios humanos, los socialistas ven "intolerable escuchar manifestaciones como las de la concejal de Seguridad Ciudadana, María Fernández Dibuja, en las que afirma que "tenemos que confiar en que no pase nada grave y que pronto podamos poner más personal."

El grupo municipal socialista critica con dureza la "inoperancia y alta de previsión" del alcalde y de Fernández Dibuja, que "después de 14 meses fueron incapaces de garantizar la seguridad en este servicio ni en términos de dotación de personal ni en medios materiales", afirman.

Recuerdan que "en pleno mes de julio, el servicio se encuentra de nuevo bajo mínimos, con graves riesgos para los funcionarios municipales en su desempeño y sin que esté garantizada la seguridad de la ciudadanía en caso de producirse más de un incidente en la ciudad," pues según señalan "los bomberos disponen día de hoy solamente de cinco efectivos, cuando el informe técnico de mínimos establece que sean 11 -más del doble- con lo cual es imposible garantizar la cobertura de dos incidentes en la ciudad, ni de existir solo uno podría atenderse adecuadamente".

Destacan también que "a pesar de contratar un Director General de Personal no se avanzó nada para reforzar el servicio ni cubrir necesidades, como la insuficiencia de los 46 efectivos existentes para dar cobertura a toda la ciudad y garantizar un mínimo disponible en esta época estival".