Un incendio que comenzó en torno a las 15.00 horas de ayer en el núcleo de Canibelos, perteneciente al municipio de Ourense, y que se acercó a varias viviendas de la zona, seguía activo anoche, al cierre de esta edición, tras haber arrasado más de 50 hectáreas, según fuentes oficiales de la Xunta, y propagarse desde la capital a dos núcleos del concello de Pereiro de Aguiar.

El fuego, cuyo origen pudo estar, según vecinos próximos al punto en el que se produjo el fuego, al lado del cable de una conexión eléctrica ilegal que discurre por el suelo, generó una columna de humo que, según testigos presenciales podía divisarse a más de 50 kilómetros del núcleo urbano de Ourense y dada su virulencia y la proximidad a viviendas se realizó un gran despliegue de medios de extinción.

Hasta el lugar se desplazaron un técnico, dos agentes, 8 brigadas, 7 motobombas, 7 helicópteros y 10 aviones, con medios como Brif de Laza y de otros puntos de Galicia, lo que evitó daños personales o a viviendas.

El fuego se fue extendiendo hasta la parroquia de Sabadelle y hasta Tibiás, dos núcleos pertenecientes ya al Concello de Pereiro de Aguiar. El alcalde de este ayuntamiento, Luis Menor, declaró que "no hubo daños a vecinos ni a las viviendas, aunque el fuego sí llegó a estar cerca de algunas casas aisladas de nuestro municipio". A última hora de ayer daba por controlado, que no extinguido, el fuego en su ayuntamiento.

El primer parte de la Consellería de Medio Rural daba una estimación de 20 hectáreas quemadas, si bien la superficie se fue extendido con rapidez, dada la configuración en ladera de este núcleo de Canibelos, lo que, junto con las altas temperaturas ayer en Ourense -que superaron los 40 grados- y las rachas de viento convirtieron un pequeño foco inicial en un auténtico daño ecológico en la zona.

En el último parte de la noche de ayer, los datos oficiales de Medio Rural coincidían ya con los de los miembros de extinción y señalaban que la superficie afectada en el fuego de Canibelos y Pereiro de Aguiar superaban las 50 hectáreas. Tanto en la parte correspondiente al municipio de Ourense, como la perteneciente ya al limítrofe de Pereiro de Aguiar, las llamas se llevaron tanto monte raso, como bosques añosos de pinos y también de especies autóctonas como carballos.

También influyó la sequía de la masa arbórea y del suelo en la propagación del fuego, cuyas labores de extinción aéreas se suspendían con la llegada de la noche y solo quedaba en este apartado un Foca, tratando de controlar un foco peligrosamente activo a esas horas, según los operarios de extinción.

Por otro lado, la Consellería de Medio Rural daba por estabilizado, a las 20.32 horas ayer, el fuego forestal que había comenzado a las 13 horas del viernes en el municipio ourensano de Rubiá, parroquia de Pardollán, y que afecta al parque natural de la Serra da Enciña da Lastra.

Según nuevas estimaciones, la superficie estimada es de unas 40 hectáreas, siendo esta medición provisional hasta que se parametrice la superficie final afectada, advierten los técnicos de la Consellería de Medio Rural.

Para el control de este incendio en una zona natural protegida se han movilizado hasta ahora 1 técnico, 7 agentes, 14 brigadas, 4 motobombas, 4 helicópteros y 11 aviones.