Un incendio que se producía a primera hora de la mañana de ayer en el exterior de los puestos abandonados de la plaza de abastos de As Burgas, en Ourense, y se saldó sin daños personales, obligó a la Policía Local a desalojar a los okupas que desde hace meses viven en condiciones de inseguridad e insalubridad en el interior de los puestos y que se niegan a irse, pese a los riesgos a su integridad física, debido al inicio de las obras de remodelación del edificio civil del mercado de As Burgas.

El fuego comenzó a las 9 de la mañana de ayer, y se produjo. Según fuentes de las unidades de bomberos que participaron en la extinción del mismo, en el exterior, entre esos puestos de la plaza están en estado de ruina y el Puente Murallón. Las llamas se propagaron con rapidez, al arder el contenido de un vertedero con todo tipo de restos de plásticos y colchones, que fueron dejando los propios okupas.

La Policía Local obligó a desalojar la zona e identificó a los okupas, y los bomberos encontraron luego una persona en otro de los locales vacíos, y que permanecía en su interior al no haberse percatado del fuego.

El incendio se producía al inicio del pleno municipal de ayer, lo que produjo cierto revuelo entre la corporación. Finalmente, la concejala de Comercio y Seguridad, María Dibuja se desplazó a la zona. Urbanismo ha presentado alegaciones contra el auto del juez que desestima el desalojo de los okupas y les dio un último plazo para que se vayan el 5 de agosto, "o tendremos que recurrir a la recuperación posesoria de esos locales municipales", señaló la edil de Urbanismo, Sonia Ogando.