Desde que se dio luz verde a la circulación entre comunidades autónomas, hay concellos cuyos habitantes están preocupados por la llegada de gente del pueblo que viven fuera y cada verano vuelven para pasar sus vacaciones. Uno de ellos es el de Manzaneda, de los pocos afortunados que no registró durante esta pandemia ningún caso de coronavirus. La inquietud es debida a que el 80% de su población emigrante está en el País Vasco, Madrid y Barcelona, donde más casos se registraron de contagios, y rebrotes recientes.

Llega el verano y este año a diferencia de los anteriores la situación está marcada por el coronavirus. Y es que al entusiasmo por ver a los amigos y vecinos que retornan al pueblo se suma también el temor a los contagios. No obstante, el alcalde, Félix Domínguez, asegura que "serán bien recibidos" y confía en que guarden las normas de seguridad sanitaria que rigen en esta pandemia. Explica que la mayor parte es gente jubilada que regresan a pasar el verano, y que no hay fobia pero si preocupación, sobre todo por los recientes rebrotes en esos sitios. Señala que ya habló con algunos, que llevan 3 o 4 meses encerrados en pisos pequeños y "están deseosos de venir, y que vengan que los acogemos con los brazos abiertos. Es solo cuestión de seguir con los protocolos que nos marcan y cuidarse". Indica que en Manzaneda "la gente se preocupó por cumplir las normas y cuidarse", por lo que no hubo ningún contagio entre los vecinos, ni el personal del concello, ni en las residencias.

Por otra parte, desde el Concello también se trabaja en preparar los campamentos de verano para niños y en los preparativos para abrir la piscina en breve.