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Dos acusados de una agresión sexual se enfrentan a otro juicio por robo violento

Uno de los encausados, en busca y captura, fue detenido en Ceuta en enero cuando volvía de Marruecos por el control de fronteras - La vista por la violación, suspendida por tercera vez

El acusado I. A. B., que siempre cumplió las citaciones. // Brais Lorenzo

El acusado I. A. B., que siempre cumplió las citaciones. // Brais Lorenzo

A. N. es un hombre marroquí en situación legal en España que permanecía en busca y captura. En enero, regresó a España por Ceuta a través del control de fronteras. Al verificar su identidad, comprobaron que pesaba la orden. Fue detenido e ingresó en prisión provisional por un robo violento que lo lleva al banquillo este viernes junto a I. A. B., de origen rumano. Ambos están además acusados de una presunta agresión sexual a otro varón en enero de 2017, en Ourense. Esta última causa se suspendió ayer, por tercera vez. La Audiencia Provincial celebrará la vista antes de un mes, una vez que la defensa pueda presentar su escrito de calificación con los argumentos que, según su criterio, rebaten la acusación. Para garantizarse que A. N. siga en prisión y no vuelva a fugarse si es que queda libre por el robo que se juzga mañana, la sala acogió ayer una breve comparencia en la que el fiscal solicitó la prisión provisional en la causa de la supuesta violación. El tribunal la acordó. Tras la detención en Ceuta, la Audiencia había decretado libertad. El acusado acudió al juicio de ayer desde prisión porque es la medida cautelar por el presunto robo violento que se resuelve mañana en el Penal 2 de Ourense.

La víctima se presentó

El encausado A. N. cambió de abogado y se encontraba ya en busca y captura cuando el tribunal intentó contactar para que designara uno nuevo. Por eso no ha sido posible que su letrada, del turno de oficio, haya presentado todavía el escrito de calificación. Esa es la principal razón por la que ayer se suspendió la vista. Además, faltaba un testigo que las defensas consideran importante. La vista deberá celebrarse antes de un mes.

En este tercer señalamiento, ayer, el denunciante y supuesta víctima sí se presentó después de dos ausencias que motivaron las dos primeras suspensiones, en marzo y noviembre de 2019. En aquella última ocasión, envió un fax desde Marruecos alegando enfermedad. Ayer, el hombre cumplió y, según fuentes del procedimiento, se ha comprometido a volver en la fecha del nuevo señalamiento. El encausado I. A. B. es el único de los tres hombres que ha comparecido a todas las citaciones.

La supuesta víctima no ha mantenido una actitud activa en este caso. Tras presentarse en comisaría para denunciar un robo violento y una agresión sexual, se marchó a casa "a buscar el DNI" y no volvió hasta 5 días después. Con el proceso ya en trámite contra dos encausados, compareció para mostrar su renuncia al ejercicio de acciones legales y solicitar el archivo del caso. Pero la justicia ya tenía elementos para seguir adelante.

La Fiscalía solicita para los dos acusados una condena de 11 años y medio de cárcel, 360 euros de multa y 10 años de alejamiento, porque presuntamente robaron, golpearon y agredieron sexualmente al otro varón. Sobre las 21,30 horas del 25 de enero de 2.017 los procesados, junto a una tercera persona no identificada, quedaron con la víctima -ciudadano marroquí - con el supuesto fin de comprarle un teléfono móvil. Se dirigieron en coche a la zona de Oira y una vez allí, presuntamente A. N. puso un cuchillo en el abdomen a la víctima, diciéndole que se lo clavaría si gritaba o hacía algo, puesto que no tenía "nada que perder".

Intimidado con cuchillo

Según la versión que defiende el ministerio público, trasladaron a la víctima y después de agredir al otro varón con bofetadas y puñetazos le obligaron a que les entregara todo lo que llevaba. Lograron 96 euros en efectivo y dos tarjetas, otra de un supermercado y un móvil. La acusación pública sostiene que tras cachearlo, intimidado por la fuerza y a punta de cuchillo, obligaron a que se desnudase y practicara una felación al procesado A.N., el cual en un momento determinado le introdujo los dedos por el ano. Lo dejaron marchar pero advirtiéndole de que no denunciara o lo matarían. Devolvieron las tarjetas y el móvil a la víctima, a través de un tercero, en un local de ocio.

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