Con la satisfacción de una batalla ganada, que permitirán que las gestantes de Verín y comarca puedan parir en su hospital y ser atendidas por el personal que las cuidó durante todo el embarazo, y una mezcla de cansancio y nostalgia, los vecinos y trabajadores sanitarios que, durante estos 63 días han compartido, colchones hinchables, sueños de igualdad e incluso fraguaron amistades, labradas en largas horas de insomnio recogían sus petates, tras desconvocar el encierro.

Al remate, en un comunicado conjunto, destacaron "la gran labor de concienciación y sensibilización por lo que está ocurriendo con la sanidad pública, no solo en la comarca de Galicia, sino en gran parte de Galicia".

Dieron las gracias "por la implicación de toda esa gente" pues "no hay palabras, gracias por no darse por vencidos, s por luchar por lo que nos pertenece, nuestros derechos y libertades".

Critican que los gobernantes "digan que gracias a ellos tenemos pediatras; que no vengan a ponerse medallas" afirman pues"lo que más nos indigna es que después de lo que hicieron ninguno de el paso al frente para pedir disculpas". Advierte de que "seguimos pidiendo el cese de señor Rubial (gerente de la Eoxi de Ourense) y luchando Por una sanidad pública de calidad".