Especies de aves tan hermosas como raras de ver en ámbito urbano, como el carbonero común, el herrillero común, el trepador azul y el petirrojo, tienen desde ayer sus "casas" preparadas, por si quieren asentarse y hacer su hogar en el campus de Ourense.

La Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) en colaboración con el servicio de medio ambiente de UVigo en la ciudad, y un buen grupo de familias con niños, colaboraron en la instalación de 50 cajas-nido en los árboles de los dos campus norte y sur de Ourense, nidos adaptados por su tipología a estas y otras especies de aves.

"Cada caja tiene una entrada del tamaño de las especies que la SGHN pretende que vuelvan a recalar en estos entornos urbanos o semiurbanos de los que casi han desaparecido. Las colocamos ahora y se retiran luego rematada la temporada. La verdad es que suelen funcionar", explica Marcos Freán, de la SGHN. Las casitas-nido se adaptan también a carboneros garrapinos, a lavanderas y a otras aves, para que vuelvan a esos espacios que les han robado en las ciudades. Ahora solo toca esperar y cuidar a los nuevos vecinos.