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La jueza aparta a Asuntos Internos y señala "del todo ilógico" que el policía se suicidara

Eva Armesto ve "plurales indicios" de un crimen y sostiene que la unidad "omite" informes y peca de "errores", de "faltas de diligencia" así como de "conclusiones a la postre inciertas"

Comisaría de Ourense. // I. Osorio

Comisaría de Ourense. // I. Osorio

La magistrada Eva Armesto, que investiga a los policías gemelos Roy y Bernardo D. L. por la muerte de su compañero Celso B. A. en abril de 2016, aparta de la instrucción al grupo VI de la Unidad de Asuntos Internos (UAI), que considera que la muerte fue suicida y no existe "un solo rastro" de un asesinato. La defensa solicitaba que se expulsara de las diligencias, "por higiene", a la UDEV de la comisaría, al tratarse de hechos que implican e interesan a sus propios compañeros. Pero la jueza remueve a Asuntos Internos, una unidad que mantiene una postura contraria a la de los investigadores de Ourense, con críticas cruzadas a base de informes y contrainformes. Armesto avala a la UDEV, señala "plurales indicios" de un crimen y cuestiona a la UAI por "omitir" datos e informes. Añade que incluso tomaron alguna declaración a los gemelos a domicilio, lo que señala un "interés directo".

La titular de Instrucción 3 de Ourense mantiene que Bernardo y Roy D. L. presuntamente mataron de un disparo a su compañero para que no se descubrieran el robo de armas y los anónimos. La jueza cuestiona que Asuntos Internos "no valorara" las geolocalizaciones que sitúan a Celso fuera de comisaría en la fecha clave del anónimo de 2014, ligado a la sustracción de pistolas y revólveres del búnker. "Hace del todo ilógico que se matara por la aflicción de haber cometido unos hechos por él no cometidos (... ) Su ausencia es uno de los motivos por el que resulta ilógica la decisión de Celso de asumir su autoría y decidir suicidarse por la vergüenza o arrepentimiento, cuando no había sido su autor", expone en un auto de fecha 30 de octubre.

La jueza no cree que Celso fuera el autor del correo, enviado a las 16.45 horas del día de su muerte, en el que se autoinculpaba de todo y pedía perdón. "La coincidencia con la forma de escribir de los investigados y no con la forma de escribir de Celso permite acreditar que no fue el que realizó el mensaje y que había un tercero en el despacho que le propinó un disparo".

Eva Armesto enumera en el auto varios indicios de un crimen: imágenes del ascensor "de la que resulta la intervención de una tercera persona poco antes de la llegada de Celso", la colocación del arma "bajo el pantalón", la apertura de la corredera del arma HK con la que se efectúa el disparo, una "mancha al lado de la muñeca", la posición de la vaina, "el hallazgo de pólvora sin deflagrar en el jersey y en la mano", el hallazgo de un papel con pólvora bajo la axila del fallecido, el ADN de los gemelos en el papel encontrado bajo el cuerpo, el análisis de pólvora, "las comunicaciones y las geolocalizaciones de la víctima con un margen de error concreto y peritado", así como la de los investigados, que está "pendiente de remisión en su caso por las autoridades estadounidenses". También alude como supuestos indicios a huellas de manos e informes de Análisis de Conducta, "entre otros múltiples", afirma.

Sobre qué unidad debe seguir investigando, la instructora apoya a la UDEV, que tiene "funcional y territorialmente competencia" y de la que destaca su "cuidadosa investigación". En su opinión, "el conocimiento tanto de las instalaciones de la comisaría como de las personas, la participación en el levantamiento e inspección ocular y el estudio detallado de los múltiples dispositivos de almacenamiento masivo de la información obrantes en autos (de varios teras) hacen necesaria y relevante la participación de la unidad referida en la instrucción, máxime si se quiere dar la máxima celeridad por cuanto el análisis detallado de tales evidencias requiere tiempo", justifica.

Asuntos Internos, a quien la jueza aparta ahora, consideró que "no existen suficientes indicios para sospechar que la muerte implique una etiología homicida". La unidad concluyó que Celso fue el único autor del robo de armas y los anónimos. Estaba "afligido" y "profundamente consternado", con sentimiento de culpa, lo que según estos agentes derivó en suicidio. En ese informe de 13 de junio, la UAI aludía a "diversos errores de apreciación de diferente consideración que afectan al contenido de las conclusiones" por parte de UDEV.

La magistrada, en cambio, asegura: "Omite la UAI un análisis detallado de tales errores, lo que impide tener en consideración tal afirmación carente de base. Además no indica las evidencias de las que disponen para fundamentar lo afirmado". Armesto reitera que la ausencia de Celso, según la geolocalización de su móvil, en las fechas y lugares relacionados con el anónimo "hacen absolutamente incierto" que Celso fuera él solo.

Asuntos Internos, subraya Armesto, no omite, no valora o no recaba "muchos y plurales indicios de la intervención de terceras personas en la muerte de Celso". La jueza deja a la unidad fuera de la causa. "Habiendo omitido de forma total no solo la información regular de la evolución del asunto objeto de instrucción sino y, sobre todo, recabar conocimiento de las diligencias de instrucción practicadas y las pendientes, procede la remoción de la referida unidad".

La petición de acceso a las actuaciones por parte de Asuntos Internos, para completar su informe inicial, no permite "suplir los errores, faltas de diligencia advertidas que pudieron suplir previamente o conclusiones verosímiles reveladas a la postre inciertas", finaliza la magistrada. La defensa de los gemelos recurrirá el auto.

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