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Personas con una parálisis cerebral o Alzhéimer reciben terapias con burros

La asociación Andrea, apoyada por la Diputación, ofrece la actividad en Allariz

Personas disfrutando de la terapia con burros. // FdV

Personas disfrutando de la terapia con burros. // FdV

La Asociación Andrea, con apoyo de la Diputación, ofreció un año más la posibilidad a las asociaciones de la provincia de participar en el programa de Estimulación Multifuncional Asistido con Animales para personas en desventaja física, psíquica y/o social, cofinanciado por ambas entidades. El programa se ha impartido durante varios meses, y finaliza este mes con los objetivos conseguidos. Este año por primera vez participó la asociación Aixiña con un grupo de personas con parálisis cerebral así como de mayores de su residencia que ya presentan problemas de alzheimer y de procesos de demencia.

Lamentablemente hay entidades que por la dificultad que conlleva el desplazamiento desde concellos lejanos, como por ejemplo O Barco, no pueden participar a pesar de tener mucho interés.

Tras la selección de las entidades interesadas en participar, varias asociaciones de la provincia se desplazaron a las instalaciones de la asociación en Allariz para participar en las actividades terapéuticas especialmente diseñadas por el equipo multidisciplinar de Andrea con el objetivo de apoyar el desarrollo físico, emocional, cognitivo, comunicativo y/o social de los participantes, teniendo en cuenta las necesidades y objetivos terapéuticos específicos de cada usuario.

Los beneficios de los programas terapéuticos con animales en un ambiente natural están bien establecidos. Apuntan que "hoy día existen numerosas investigaciones científicas que demuestran el carácter terapéutico del contacto con los animales, dentro de un programa riguroso dirigido y mediado por profesionales del campo de la salud física y mental".

Desde los participantes más jóvenes, adolescentes, hasta los más ancianos, todos ellos disfrutan de la compañía de estos entrañables animales mientras mejoran sus capacidades a todos los niveles, desde el aspecto físico, y psicológico, al comunicativo y social.

Por ejemplo, la fuerte motivación que inspiran los burros para el contacto y la interacción con ellos permite trabajar a un nivel profundo con los usuarios, ya que el vínculo emocional que se crea al interactuar con un ser vivo supone una fuerte estimulación a nivel cerebral que se aprovecha para mejorar, aumentar, potenciar o restablecer diversas funciones cerebrales, como atención, memoria o aprendizaje.

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