El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a 800.000 personas en España y a alrededor de 70.000 en Galicia, según los datos de la Federación Alzhéimer Galicia. Se considera la gran "epidemia del siglo XXI" por el gran número de personas que la padecen, y porque sus efectos son drásticos tanto en los propios pacientes como en sus familiares. "Las familias tienen que enfrentarse al horrible día en que les dicen que tu familiar no se va a morir físicamente, pero lo vas a ir perdiendo poco a poco", declaró Sara Ruiz, cuya madre vivió durante quince años con el alzhéimer.

La pérdida de las capacidades neuronales se pierden poco a poco, llegando a pasar desapercibida en las primeras fases de la enfermedad. "Es un enemigo que entra en casa sin avisar y se adueña de ti. Es algo que no percibes que llegue", comenta José Balboa, familiar de una enferma de alzhéimer en estado avanzado. "En mi hermana veíamos que empezaba a tener despistes muy gordos, que no se acordaba de lo que había comido o dónde tenía la ropa, cosas habituales que te van marcando", añade.

Las familias buscan apoyo en las asociaciones para afrontar el problema y cada una de las fases que desarrolla la enfermedad. "La verdad es que en el mismo momento en el que diagnosticaron a mi madre con la palabra alzhéimer, yo tuve que tener un proceso de asimilación de lo que ello significaba, por suerte, me hablaron de la asociación Afaor y la primera que entró realmente a pedir ayuda fui yo como familiar, porque necesitaba saber de qué iba esa realidad", asegura Sara Ruiz.

Desde la Asociación de Familiares y Enfermos de Alzhéimer de Ourense (Afaor) se llevan a cabo talleres para dar apoyo psicológico a las familias y que se sientan arropadas e identificadas con otras personas que viven día tras día el mismo problema. En total, se atienden desde la asociación ourensana alrededor de 600 personas, con una media mensual de 400 pacientes, entre familiares y enfermos directos."Ademais de apoio ás familias, en Afaor levamos a cabo actividades que permitan conservar a reserva cognitiva dos pacientes e tamén ofrecemos talleres de prevención do alzhéimer", comenta Miguel Chao.

El olvido

La fase que peor llevan las familias es la última, esa en la que el enfermo deja de recordar. "Es triste para los familiares, tienes que ir adaptándote a las distintas etapas. Mi madre, aunque no supiera quién eras, era cariñosa y te llamaba nenito o nenita", dice Sara Ruiz. "Es muy duro ver a una persona que te dio tanto amor como ella, a mí me crió ella y tanto amor como nos regaló, y que ahora tú no puedas corresponder de la forma que quisieras que ella lo aceptara", afirmó José Balboa. "Las personas con alzhéimer ya no son dueñas de sí mismas, son dueñas de algo que las maneja a su antojo, por ello hay que seguir investigando", sentenció.