M.R.J., acusado de un delito de incendio imprudente, se ausentó del juicio, en el que está encausado, alegando "enfermedad".

Los hechos se remontan al 9 de abril de 2017, según la acusación, cuando el acusado procedió a la quema de rastrojos en una finca en la localida de Rexoxende, en Vilardevós, sin contar con la preceptiva autorización administrativa ni con ningún cuidado ni realización de las normas elementales de prevención. Las condiciones meteorológicas de aquel día hicieron que el fuego se propagase afectano a cinco hectáreas de monte raso, siendo sofocado por el Servicio de Extinción de Incendios de la Xunta de Galicia.

El gobierno gallego cuantificó los daños ocasionados en 2.045,68 euros. El incendio afectó a múltiples fincas particulares, cuyos propietarios renunciaron al ejercicio de las acciones civiles o penales. La Fiscalía pide un año de prisión y una multa de 12 meses a razón de euros/día.