Los nueve diputados del grupo socialista, liderados por el secretario provincial del PSdG-PSOE, Rafael Rodríguez Villarino, tomaron posesión de sus actas comprometiéndose con la "regeneración de la vida política, la distribución democrática de fondos públicos de la institución a los concellos, y el respeto a la igualdad y la justicia social". Al finalizar la sesión, Rodríguez Villarino lamentó el desenlace: "Se llevó a cabo y se concluyó la traición que hace que esta ciudad y esta provincia sean foco de atención de los medios simplemente por lo que supone de traición a la democracia. Vuelve a sentarse Baltar en la presidencia con la complicidad de los que dijeron que iban a cambiarlo de sitio. Son ellos quienes lo amparan, defienden, y le dan el puesto en presencia del padre, el muñidor de esta gran operación, inhabilitado por prevaricación, y sentado en un lugar preferente de la sala. Eso es, ni más ni menos Ourense".