La tirada de fuegos artificiales de las fiestas de Ourense se encuentra en el aire, debido a un desencuentro entre el gobierno local y la empresa adjudicataria sobre las condiciones de seguridad. En un primer momento la tirada fue suspendida, según comunicó el secretario de la Junta de Gobierno Local, José Miguel Caride, porque la empresa contratada "modificó las condiciones de montaje".

La empresa, según el contrato inicial, debía comenzar el montaje a las 15.00 horas del sábado. Sin embargo, ayer manifestó al Concello, mediante correo electrónico, que no le daba tiempo y lo harían a las 9 horas.

"Este cambio horario supone modificar completamente el contrato y, a su vez, ampliar el contrato de seguridad que debe estar fiscalizado por la Guardia Civil y autorizado por la Subdelegación del Gobierno", ha manifestado Caride.

Con el fin de no incumplir con las exigencias en materia de seguridad y explosivos, todas estas circunstancias deberían ser modificadas en menos de 48 horas para poder llevar a cabo la tirada, por lo que habrá que esperar hasta hoy viernes para confirmar si la actividad sigue en pie.

El gobierno municipal asegura que continúa trabajando en las gestiones para poder llevar a cabo la tradicional tirada de fuegos artificiales, siempre que "se garanticen las condiciones de seguridad".

Desde el Ayuntamiento "están pendientes de dos permisos" y la empresa contratada para realizar el espectáculo sostiene que "cumple con lo establecido en el contrato".

Según el portavoz de la junta de Gobierno se hará todo lo posible para llegar a un acuerdo con la adjudicataria y que este espectáculo pueda llevarse a cabo sin necesidad de suspender uno de los números más tradicionales de las fiestas mayores de la ciudad.