Manuel V. D., el sacerdote de 78 años que presuntamente hostigó a un menor a base de 671 wasaps en el plazo de 23 días, ya está formalmente investigado por un juez, como presunto autor de un delito de acoso en la modalidad de stalking. El magistrado de Instrucción Número 2 de Ourense, Luis Doval, ha citado al religioso para que comparezca con asistencia de abogado. Tendrá que acudir al juzgado el 15 de mayo. Se enfrenta a un interrogatorio en calidad de investigado, en el que podrá declarar o acogerse a su derecho a no hacerlo, una postura que adoptó durante la investigación de la Policía Nacional, cuando los agentes de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) citaron al cura a declarar a la comisaría.

La comparecencia del cura investigado se produce tras la citación del menor que fue víctima, a quien el magistrado escuchó en primer lugar nada más abrir la fase de instrucción judicial. Manuel V. D. pasó dos semanas en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), entre la Unidad de Cuidados Paliativos (UCI) y el servicio de agudos de Psiquiatría, tras intentar envenenarse.

Una profesora del adolescente se puso en contacto con la Policía para poner de manifiesto cambios en el ánimo y la conducta del menor que resultaban sospechosos. La docente temía que el origen fuera un posible caso de acoso escolar. Ese fue el escenario de partida. Pero las averiguaciones de los agentes sacaron a la luz un supuesto acoso por parte del cura, el párroco de Seixalbo y capellán en el hospital.

El religioso, natural de Castro Caldelas y ordenado en marzo de 1969, se enfrenta a un presunto delito de acoso en la modalidad de stalking o acecho, una infracción penal que se introdujo en el Código Penal con la reforma de 2015.

Castiga las conductas de hostigamiento que causan una alteración en la vida cotidiana de la víctima. Contempla posibles condenas de tres meses a 2 años de prisión, o multa. En paralelo, la Diócesis de Ourense tramita un proceso canónico que resolverá el Vaticano, tras apartarlo de las funciones religiosas.