Suelos a la carta diseñados por un grupo de investigadores de la Universidade de Santiago sirven para neutralizar la contaminación que generan las miles de toneladas de roca extraídas en la excavación de túneles del AVE como el de O Espiño, uno de los más grandes del trazado de alta velocidad a Galicia. Estos tecnosoles, que produce la empresa Ten, instalada en los terrenos de la antigua mina de Touro en A Coruña (los hace a partir de lodos de depuradora y residuos de la industria agrícola y agroalimentaria), se aplican sobre los vertederos próximos a las obras del AVE, donde Adif deposita grandes cantidades de pizarras negras. El objetivo es evitar la contaminación y también favorecer el desarrollo de vegetación.