El XIII Encuentro Diocesano de Niños y Confirmandos contó con la participación de más de 450 pequeños. A las once de la mañana realizaron un encuentro festivo en la iglesia de Vistahermosa. Luego se desplazaron al Seminario Menor, para asistir a una misa oficiada por el obispo, Leonardo Lemos. Comieron en los patios, los bocadillos que llevaban de su casa, de los colegios o parroquias de procedencia, con los alumnos del Seminario Menor.

El grupo de niños más pequeños se integraron en talleres de trabajo en el Seminario Menor, y los adolescentes subieron al Seminario Mayor, para sumarse a talleres de trabajo. A las seis de la tarde realizaron un acto conjunto de despedida.

El encuentro se convocó bajo el lema: "Ser sal, ser luz, ser amigos de Jesús". Realizaron diferentes talleres, "sobre el significado de lo que representa la sal y la luz", "personas con sabor y personas luminosas, también como valores y actitudes humanas y cristianas", explica el vicario de Nueva Evangelización, Francisco Prieto.

Los pequeños hicieron un puzzle gigante, con "un dibujo que representa la idea de ser amigo de Jesús", como "personas alegres, contentas". En otro taller trabajaron sobre la figura de algunos de los santos de la diócesis de Ourense, como San Francisco Blanco, que fue mártir en Japón".

Realizaron otro taller con canciones religiosas, con ritmo, para que los niños se divirtieran. Participaron niños con edades comprendidas entre 8 y 12 años.