M. V. S. un ourensano de 51 años, fue condenado en 1996 a 26 años y 8 meses de prisión por un delito de robo con homicidio. Tiene más antecedentes. Ahora es sentenciado a 9 meses y de prisión y 2 años de alejamiento de su padre -a un mínimo de 200 metros- porque la magistrada del Penal 2 de Ourense ve probado que golpeó a su progenitor dentro de un coche, sobre las 12.45 horas del pasado 21 de diciembre. Le impactó en el cuerpo, sin que conste lesión. En el juicio, tanto el acusado como su padre negaron rotundamente la agresión. Según el señor, el hijo dio un golpe en el salpicadero del coche pero no llegó a agredirlo. Dice la jueza que su relato "busca exclusivamente tratar de proteger a su hijo, pero no responde a la realidad de lo sucedido". Unos agentes que acudieron a un bar, por el jaleo que montaba el acusado al negarse a pagar unas consumiciones, consiguieron que padre e hijo se fueran y se metieran en el coche. Un policía pudo ver a través de la luna trasera cómo forcejeaba y braceaba dando golpes a su padre. Además oyeron al padre pidiendo ayuda y tocando el claxon. La sentencia no es firme.