La estadística oficial que mide la seguridad ciudadana anota otro incremento general de la delincuencia en la provincia de Ourense pese a la reducción de determinados delitos que causan alarma social, como los robos. Sustracciones, robos con fuerza y atracos caen en cuanto al número de hechos conocidos por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Sin embargo, la tasa de delincuencia aumenta un 7% en el último año por el incremento de otras infracciones penales, entre las que se incluyen los delitos sexuales.

Entre los meses de enero y diciembre de 2018, según los datos sobre casos conocidos por las autoridades, se registraron un total de 7.730 infracciones, frente a las 7.222 contabilizadas durante 2017.

En ese periodo se produjeron más intentos de homicidios, con 6 hechos por los 2 del año 2017. También ha habido un incremento de los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, con 97 casos registrados por los 78 del año anterior, lo que supone un aumento del 24%.

En el capítulo de delitos sexuales, la subida de hechos denunciados ante las autoridades policiales es notable. En doce meses se registraron 72 ataques de este tipo, un 56,5% más que en 2017, cuando el número de casos fue de 46. El año pasado se cometieron 7 violaciones -agresiones sexuales con penetración-, cuando en 2017 habían sido 5, así como otros 65 hechos que el Ministerio de Interior cataloga como resto de delitos contra la libertad e indemnidad sexual.

Otra infracción penal que ha aumentado es el tráfico de drogas. Entre enero y diciembre del año pasado, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado descubrieron 44 casos, un 10% más que en 2017.

En cambio, en el cómputo provincial, todos los delitos contra el patrimonio se han reducido atendiendo a la estadística policial. Se cometieron 94 robos con violencia e intimidación, un 11,3% menos que los 106 casos de un año antes. Los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones se redujeron un 3,4%, al pasar de 526 a 508 en un año. Del total, 348 casos se refieren a robos con fuerza en viviendas. Pese a que la cifra es notable y cada caso supone una perturbación para las víctimas, el balance refleja una caída de este delito de un 5,2% anual.

Los hurtos son el delito más habitual. El año pasado, las autoridades policiales tuvieron conocimiento de 1.649 casos, un 13,4% menos que los 1.905 de 2017. También disminuyeron las sustracciones de vehículos en Ourense: de 82 a 58, es decir, un 29,3% menos.

En la estadística de Interior hay otro epígrafe genérico denominado "resto de infracciones penales", que agrupa la mayoría: 5.200 en 2018 por las 4.434 de 2017, un aumento del 17,3%.