Las amenazas y agresiones al personal sanitario, tipificadas en el Código Penal como un delito de atentado a la autoridad, han aumentado en los últimos años. En 2017 hubo 328 casos de todo tipo de violencia sobre profesionales de la rama sanitaria en Galicia, lo que sitúa la media en casi un caso al día. La madrugada del 3 de febrero, un joven terminó reducido y esposado por la Guardia Civil tras presuntamente intentar agredir a un médico y amenazar al personal sanitario del Punto de Atención Continuada (PAC) de O Carballiño. Un médico que estaba de servicio presentó denuncia.

Un joven alterado y en aparente estado de ebriedad acudió a las urgencias de madrugada pidiendo asistencia, con dolor en una muñeca tras una caída en la calle. Cuando el doctor se disponía a atenderlo, el individuo amenazó con golpearlo y mantuvo una actitud intimidatoria con todo el personal del centro de salud.

Mientras aguardaban la llegada de la Guardia Civil, el paciente alborotador mantuvo supuestamente su actitud amenazante e intentó agredir al médico sujetándolo del brazo. El doctor se vio obligado a tratar de reducirlo. Durante el forcejeo el individuo resbaló y se cayó al suelo, sufriendo un traumatismo y una herida incisa, al clavarse el cristal de las gafas. El joven no quiso que el personal sanitario le limpiara las heridas.

Cuando la Guardia Civil se presentó en el PAC carballinés, el conflictivo paciente continuó con la misma actitud. Según la denuncia, insultó presuntamente a los agentes. Estos indicaron en varias ocasiones al joven que abandonase las instalaciones del PAC para que le diese el aire. Cuando el paciente aceptó salir del centro de salud, se volvió a caer por sí mismo, sufriendo un nuevo traumatismo. Tenía dificultad para ponerse en pie debido al estado de embriaguez que presentaba, según consta en el atestado de la Guardia Civil. Presuntamente, el paciente intentó agredir de nuevo al doctor y los agentes tuvieron que reducirlo.

Era la primera vez que el médico tuvo que lidiar con este paciente, pero según el denunciante es reincidente y ya había intentado agredir a otro profesional.