J. I. G. B., de 41 años, se conformó ayer en el Penal 2 de Ourense con una condena de 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad y 4 años de alejamiento por acosar a su expareja. Llegó a telefonear hasta 24 veces en media hora al lugar de trabajo de la mujer, en un puesto de la Guardia Civil en la provincia de Ourense, pese a que en la primera llamada la víctima le dijo que no volviera a hacerlo.

La expareja regresó de Cataluña a Ourense en mayo de 2017. Tras haber sido rechazado y bloqueado en una solicitud de amistad por Facebook, el encausado intentó contactar con ella y le envió un mensaje diciendo que no la había olvidado. Aquel verano pasó varias veces por la casa de la víctima con la intención de comunicarse con ella y solicitó su teléfono a amigos y vecinos. El 3 de diciembre de 2017, entre las 19.41 y las 20.10 horas, llamó 24 veces al cuartel en el que trabajaba. La mujer, que denunció, se vio obligada a cambiar su rutina de vida. Pasó más tiempo con su hija, evitaba pasar por delante de la casa del acusado y los lugares en los que pudiera estar.