El futuro del inmueble de la antigua cárcel provincial, situada en la calle Progreso y en estado ruinoso, está directamente relacionado con el informe que elabora la Xunta, a través de la Consellería de Industria, relativo al caudal termal que existe en la zona, ya que está ubicado en el entorno de As Burgas.

Así lo puso de manifiesto el concejal de Urbanismo, José Cudeiro, en el debate sobre la iniciativa que presentó el grupo de Ourense en Común solicitando que se iniciasen los trámites oportunos para redactar un proyecto con el que concurrir a la próxima convocatoria de ayudas del programa "1,5% Cultural" del Ministerio de Fomento, que está destinado a financiar aquellos trabajos de conservación y rehabilitación de bienes e inmuebles del Patrimonio Histórico Español.

Una propuesta que deberá esperar, ya que en el plazo de quince días, según las estimaciones de José Cudeiro, se contará con el mencionado informe, que determinará si existe el caudal necesario para poder desarrollar en ese edificio actuaciones en el ámbito del termalismo, como la de un hotel balneario, que es la apuesta del gobierno popular y que nuevamente reiteró el responsable del área de Urbanismo. De ahí que, una vez que se cuente con los datos oficiales, se adoptará una decisión al respecto, pero mientras no se podrá concretar el uso que se le pueda dar a esa edificación.

Nuevo PERI

Lo que también quedó claro, más allá de iniciar un expediente, es que para poder optar a las ayudas del 1,5% Cultural es necesario presentar un proyecto básico de uso, como así se recoge en la orden ministerial, de lo contrario ya ni se puede concurrir. Sobre esta cuestión, Cudeiro alude a lo que sucedió en el caso de la rehabilitación del edificio de la Plaza de Abastos número 1, que sigue a la espera de finalizar el proceso de adjudicación de las obras.

El anterior gobierno socialista había presentado un anteproyecto que no cumplía con los requisitos, ya que era necesario un proyecto en el que se definiese las actuaciones que se llevarían a cabo. Eso fue lo que hizo posteriormente, y al final contó con una ayuda que supera los 3,6 millones de euros, de los algo más de 5,5 millones del coste total de la rehabilitación de la plaza de abastos.

Además, y así lo puso de manifiesto el portavoz socialista, Vázquez Barquero, en estos momentos se está llevando a cabo la elaboración de un nuevo Plan Especial de Reforma Interior PERI) del casco histórico de la ciudad, en el que se deberá contemplar diferentes actuaciones, entre las que se debe incluir el inmueble de la cárcel.

Por el momento, el técnico del área de Urbanismo presentó a los grupos municipales un borrador inicial sobre el que se deberá trabajar para poder avanzar. Aunque se trata de un proceso a "medio plazo", como reconocía Cudeiro, que tiene como primera medida la elaboración de una nueva cartografía.

Eso supondría que se deberá acudir a una modificación presupuestaria para poder hacer frente al coste con fondos del superávit que tiene el Concello en estos momento, debido a la demora en la presentación de un proyecto de presupuestos para este año, sin contar con garantías de que cuenta con el apoyo de algunos de los dos grupos de la oposición, PSOE o DO.

En lo que se refiere al uso que se le pretende dar al edificio de la antigua cárcel, el funcionario responsable de la elaboración del nuevo PERI señala la necesidad de consultar con el Colegio de Arquitectos y otros colectivos, así como con la ciudadanía para que puedan aportar ideas, como indica Cudeiro, para lo cual se deberá habilitar el correspondiente mecanismo de participación.

Y aunque el margen de tiempo es muy limitado, debido a que el plazo para solicitar ayudas finaliza en marzo, el portavoz de Ourense en Común, Martiño Vázquez, defiende la propuesta para "no perder un año" y, sobre todo, para que esas ayudas que puedan llegar sirvan para frenar el importante deterioro que sufre el inmueble, ya que su fachada sufrió desprendimientos, con un riesgo claro para los viandantes, y que llevó consigo a que se tomasen unas "medidas mínimas", aunque considera que "el riesgo sigue existiendo". Otra opción es que se elaborase un proyecto por parte del Concello para apuntalar el edificio mientras no se toma una decisión sobre su futuro.