La DO Ribeira Sacra hace un balance muy positivo de este año a punto de conculir. Destaca un aumento de la producción, la apuesta por la calidad y la promoción, la obtención de más reconocimientos a la vez que celebra el auge del turismo y la declaración de BIC del paisaje cultural de la Ribeira Sacra.

Los vinos de la DO Ribeira Sacra bien podrían considerarse la antítesis de los producidos en Galicia, en su mayoría blancos. De viticultura heroica en palabras de su presidente, José Manuel Rodríguez, "es una tierra de tintos en la que el 93 por ciento de sus elaboraciones se produce con variedades tintas, en su mayoría Mencía". Destaca unos vinos "jóvenes, fáciles de beber, afrutados, frescos y en definitiva, grandes compañeros en una mesa capaces de maridar con cualquier propuesta gastronómica". Más del 80 por ciento de la producción proviene de un terreno de cultivo que posee un desnivel que oscila entre el 30 y el 80 por ciento.

Esta DO creció en cantidad, calidad, premios y reconocimientos, y en presencia mediática según el estudio de la consultora independiente Castro Galiano que la situó entre las 10 denominaciones de origen de España con mayor presencia.