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Belén de Baltar: el Ourense de antaño que vuelve cada Navidad

La apertura oficial de esta joya belenística congregó ayer a decenas de personas en la capilla de Cosme y Damián en un acto símbolo de arranque de las fiestas navideñas

Un visitante, anoche, fotografía el belén de Baltar en Plaza de Cosme y Damián. // Brais Lorenzo

Un visitante, anoche, fotografía el belén de Baltar en Plaza de Cosme y Damián. // Brais Lorenzo

Si "Bocas" y "O Milhomes" pudieran escapar de las páginas de A Esmorga, en las que Eduardo Blanco Amor los encerró para hacerlos inmortales, apurarían sin duda su última parranda, recorriendo las calles empinadas, angostas y plagadas de altares, tabernas o meretrices -todos ellas en su día reales- del belén de Arturo Baltar, el mismo conjunto belenístico que ayer abrió sus puertas en la plaza de San Cosme y Damián, para anunciar el inicio de la Navidad, y para refrescarnos como cada año la memoria, y recordarnos quién somos y de qué Galicia venimos.

"Este belén no es solo una joya del patrimonio cultural de la ciudad, sino de l patrimonio cultural de Galicia y de España y su valor lo se ve en las miles de personas que lo visitan cada año", señaló ayer el alcalde de Ourense, Jesús Vázquez durante el acto de apertura navideña de este espacio expositivo, que fue amenizada en lo musical con un concierto del Conservatorio de Ourense, y contó además con la intervención del poeta Víctor Campio, quien dio lectura a un poema durante la celebración.

El Ourense que fue desde en los albores del pasado siglo hasta el ecuador de esa centuria, con todos sus personas y personajes, algunos de la calle, sus casas de citas, sus panaderías la "matanza do porco", las tertulias.

La minuciosidad de es obra del escultor Arturo Baltar Santos " (Noalla, San Cibrao das Viñas, Ourense, 1924/ Ourense, 2017 ) comenzó en 1967, cuando la Asociación de Belenistas de la ciudad le hizo el encargo de la escena del pesebre.

Ese primer nacimiento, fue creciendo a lo largo de los años hasta superar, cumplidos a sus 51 años, las 100 piezas. Ello obligó en 1980 a reformar la capilla de San Cosme y San Damián en el corazón del casco viejo de la ciudad, se le dedicó ese espacio de forma permanente.

En la actualidad ese lugar emblemático en el que cada Navidad miles de niños y mayores, se acercan para pegar la nariz al cristal que lo protege, y disfrutar en un disfrute sin reloj cada detalle, en una búsqueda de personajes, escenas minuciosas que no acaba de ofrecer nuevos descubrimientos cada año, es en realidad un espacio expositivo y cultural, pues hace ocho años el Concello rehabilitó también el edificio anexo a la capilla e instaló un conjunto de retablos del autor entre ellos el belén, que hasta entonces solo se podía visitar en Navidad, y hay pinturas de Virxilio o Quessada, .

Pero acto oficial de ayer, con la presencia de autoridades, vecinos y sobre todos decenas de niños, es el aviso para amantes de la Navidad, de que esta ha comenzado en Ourense, con la vuelta de esos entrañables personaje, boticas, pallozas, altares. "Como no sé expresarme a través de la música o de la escritura, utilizo mis manos" dijo en su día Arturo Baltar. Pero sus manos contaron como nadie e hicieron inmortal, la Galicia perdida.

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