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Un monasterio en venta

Parte de esta joya cisterciense ubicada en el municipio ourensano de Montederramo, una construcción secular, está en venta por internet desde hace años

Claustro externo. // Patricia Cacharrón

Claustro externo. // Patricia Cacharrón

PATRICIA CACHARRÓN | Ourense

Desde el interior de Montederramo y mediante las declaraciones de los vecinos y los trabajadores del Ayuntamiento, que arrojan un poco de luz a la cuestión, se descubre el cómo y por qué está un priorato en venta.

El monasterio comenzó su construcción en Seoane, una pequeña aldea situada cerca de Montederramo, siendo benedictino. Posteriormente, por los aires renovadores monacales que llegaban a Galicia, los monjes implantaron la reforma del Císter en el pueblo. El convento fue fundado en el año 1124 por Doña Teresa de Portugal, hija de Alfonso VI. El inicio de su levantamiento data del siglo XII.

Un monasterio en venta

Un monasterio en venta

A medida que avanzaba su construcción fue creando riqueza y puestos de trabajo, lo que atrajo a población y germinó un pueblo a su alrededor. La edificación concluye a finales del XVII y en la misma infraestructura se fusionan los estilos arquitectónicos de los 500 años que transcurrieron desde el principio al final de su construcción: románico (del que solo se conserva la planta de la iglesia y dos ventanas en la parte alta del claustro reglar), gótico, renacentista, barroco y neoclásico.

Una de las partes más significativas del monumento, su fachada, es originaria del año 1607 y ligada al neoclasicismo, más concretamente al estilo Herreriano típico de esos años. Por tanto es la última de las zonas destacables construida, con innumerables retoques posteriores. Además, este monasterio es uno de los más importantes de Galicia y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1959. Asimismo, ha sido plató de películas como "Los girasoles ciegos" y de numerosos eventos multiculturales.

Actualmente, está dividido en parcelas, que son propiedades privadas de diferentes personas del pueblo. Para ellas es una carga económica muy importante que no quieren legar a sus hijos. Así, acaban a la venta en internet. Aunque este solo sea un ejemplo, el resto de las parcelas también están a la venta. La anunciante de la parcela en la web, E. G., comentaba: ''Lo ideal sería que lo comprase la Xunta, yo se lo ofrecí, pero no se interesaron por el tema''.

El problema se remonta al siglo XIX, durante la Desamortización de Mendizábal de 1835. Con este plan económico, se le quitaron todas las propiedades a los miembros del clero español, entre ellos al gallego. Por lo que este monasterio se puso a subasta en las ciudades más importantes de España y a espaldas de los vecinos del pueblo que se enterarían posteriormente. La burguesía de las capitales compró las parcelas por un precio bajo y es entonces cuando las venden a los vecinos de Montederramo incrementando su valor. De este modo, conseguirían efectivo de manera rápida, como se necesitaba en aquel momento.

Las diferentes partes de la construcción han ido pasando de generación en generación hasta llegar al día de hoy: ''Desde la desamortización pasó a mi abuelo y de él a mí, pero yo no quiero dejárselo a mis hijos'', afirmaba X. G. Las propiedades han ido cambiando de dueño durante los tres siglos transcurridos desde la privatización del mismo.

El claustro externo es el más descuidado de todo el recinto, es el que está más parcelado en viviendas unifamiliares. Durante un periodo que puso su fin hace apenas 20 años, el Ministerio de Cultura no regulaba las reformas que afectaban a las propiedades internas del recinto, por lo que podemos observar antenas telefónicas, ventanas rotas y todo tipo de materiales que van en desacuerdo con la estética de la construcción. El claustro interno, por otro lado, fue adquirido por la Xunta años atrás para construir la escuela de educación primaria San Mamede, que estuvo en funcionamiento hasta hace tres cursos.

Otra de las zonas del conjunto pertenece al propio alcalde del pueblo, Antonio Rodríguez. Mientras que la parte principal, es decir la iglesia, es propiedad del Obispado de Ourense. En ella se siguen realizando celebraciones religiosas como bodas, bautizos o comuniones.

Actualmente, el Ministerio de Cultura regula la construcción y su entorno mediante Defensa del Patrimonio, supervisando todas las obras que se llevan a cabo, por pequeñas que sean. Este es uno de los inconvenientes que encuentran los actuales propietarios de las parcelas. "Es muy bonito tener un décimo de un monumento tan importante, pero supone una gran carga para ti y para tus herederos", afirman.

"Es una edificación muy costosa de mantener, no la quiere comprar nadie y la Xunta de Galicia tampoco se quiere meter en este tema. Además, si quieres cambiar una teja del tejado de tu propia vivienda, no puedes, necesitas permisos y papeleo; es muy lioso'', añadía una de las vecinas.

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