José M. R. Á., de 45 años, suma una nueva condena por delitos contra la seguridad vial. Ayer fue a juicio tras ser pillado al volante, el 3 de septiembre de 2016, pese a que tenía prohibido conducir hasta 2018. Dio 1,13 en la alcoholemia, un positivo que cuadruplica el máximo permitido (0,25). Al llegar a la altura del kilómetro 0,1, en la carretera que conduce desde la N-525 a Soutopenedo, perdió el control del vehículo y se salió de la vía.

Ayer aceptó 4 meses y 16 días de prisión, más 4 años de privación del derecho a conducir, lo que lleva a 2021 la prohibición y lo obligaría a examinarse otra vez. Hasta la fecha no se ha frenado. En septiembre de 2015 fue condenado por conducir sin permiso. En agosto de 2016, de nuevo, e iba además bebido. Un mes después fue sentenciado 3 veces por ponerse al volante sin tener permiso. Una condena de 2014 le impedía hacerlo hasta 2018.