La controversia suscitada en torno al futuro centro de atención a personas con discapacidad (CAPD) de Ourense fue el tema central de la reunión que celebró ayer la junta de portavoces, en la que se pusieron de manifiesto las diferencias entre el gobierno popular y los tres grupos de la oposición. El alcalde, Jesús Vázquez, al término de la misma dejaba clara su postura sobre la búsqueda de una solución. Anunció que pedirá al presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, y al conselleiro de Política Social, José Manuel Rey Varela, con los que tiene previsto reunirse hoy, "que se resuelva el problema a las familias de estas personas".

Lo que reprochó a los portavoces de los grupos de la oposición es que "su única preocupación era saber si el alcalde y los miembros del gobierno participaríamos en la manifestación convocada por la plataforma en defensa del centro". El regidor les comunicó que no asistiría, justificando su decisión en que "nosotros seguimos trabajando para resolver el problema", algo que pasa por "el diálogo entre las partes", tanto por las familias como por la propia Consellería de Política Social.

"Todo el apoyo a los padres, pero no a la manifestación y sí al diálogo para resolver", resumía Jesús Vázquez, que de nuevo advertía sobre la "politización" de un tema tan importante. Recalcó que el objetivo es que Ourense cuente con un centro como el que tienen otras ciudades de Galicia y, en concreto, señaló la de Lugo.

Incumplimiento

Por su parte, los portavoces de los tres grupos de la oposición coincidían en denunciar el "incumplimiento" por parte de la Xunta del acuerdo al que se había llegado para la construcción de un centro público y que fuese terapéutico y ocupacional, así que contase con más de 80 plazas.

De ahí que para el portavoz socialista, Vázquez Barquero, se trate de "un engaño" a las familias, y considera "sorprendente" la justificación que daba el alcalde, en el sentido de que los terrenos "son insuficientes" para poder cumplir con el proyecto. Una cuestión que "debería saber la consellería cuando presentó la propuesta".

La edil de Democracia Ourensana, Laura Nóvoa, que acudió a la reunión de la junta de portavoces, resumió la explicación y los datos aportados por el alcalde como "más de lo mismo", y le recriminó que "venda un apoyo a las familias que no es tal". Además de reprocharle que las acuse de "politizar" el tema, ya que "no es cierto".

Y al igual que Vázquez Barquero, la edil de DO dijo no dar crédito al anuncio que les hizo el alcalde de que en los próximos días "habría una comunicación de la Xunta en la que quedará resuelto el problema. Habrá noticias positivas". Para pedir que "apoye a las familias y defienda los intereses de la ciudadanía".

Por su parte, el portavoz de Ourense en común, Martiño Vázquez, que dejaba patente su decepción al termino de la reunión, que calificó de "muy negativa", aseguró que la realidad a día de hoy es que "se está incumpliendo el acuerdo al que se había llegado", y cuestionar el compromiso del conselleiro de Política Social, José Manuel Rey, como "nos intenta vender el alcalde".

Además de la referencia a los problemas con los terrenos, que ahora no serían los adecuados para el proyecto acordado, Martiño Vázquez también alude a que la partida presupuestaria fijada por la Xunta "es insuficiente". Para criticar el mensaje que daba el alcalde de "politización" con el que pretende "desvirtuar las justas reivindicaciones de las familias".

Sobre los terrenos, la explicación dada por el alcalde es que se necesita contar con mayor disponibilidad, cuestión en la que dijo está trabajando la Consellería de Política Social, con un nuevo planteamiento, y destacar la "voluntad" que tiene el conselleiro, a pesar de las "descalificaciones" recibidas.

Y para no dejar ninguna duda sobre la postura del gobierno municipal en este tema, Jesús Vázquez anunció que "apoyaremos la moción que presenta PSOE y OUeC", con lo que "queda claro que apoyamos a las familias". Pero insistiendo en la necesidad de "dialogar por ambas partes".