El pueblo de Purdeus, en el Concello de Parada de Sil, acogió ayer otra edición, la tercera, de su Festa da Pisa, en honor a la castaña que en este municipio destaca por alcanzar una recolección de más de 100.000 kilos. Una celebración que contó con la directora xeral de Producción Agropecuaria, de la Consellería de Medio Rural, Patricia Ulloa, y donde los vecinos que recrearon la actividad lo hicieron con gran profesionalidad.

Se recolectan las castañas y tras 15 días siendo calentadas por el fuego, ayer se metieron en un saco para ser golpeadas contra un tablón de madera, el pisón. Una vez cumplido este paso, el siguiente consiste en hacer una criba, pasando la castaña limpia sin ninguna cáscara.

Para esta escenificación se utilizaron ayer unos 200 kilos de este fruto, más cantidad que en las pasadas ediciones.

La intención de esta fiesta es que no se pierdan las costumbres, mantener la memoria del pasado, ya que antiguamente esta faena se llevaba a cabo en dos o tres casas de cada pueblo, y las castañas se guardaban en arcas de madera y se comían desde noviembre hasta los meses de julio y agosto. Entonces era una comida tan importante como lo es hoy la patata.

También hubo una feria con productos a base de castañas, como cerveza o mermelada, y otros como queso, ropa artesanal, y más.

En esta actividad colaboró el grupo escolar de Castro Caldelas con dibujos para decorar uno de los recintos. Al final recibieron un diploma de participación y los ganadores un premio.

La fiesta estuvo animada por un grupo de cuatro gaiteros, de los que dos eran naturales de Parada de Sil

Este municipio destaca por su producción de castañas, cosechando este año más de 100.000 kilos. Según el alcalde, Francisco Magide, hubo buena cantidad pero la calidad quedó en aceptable, el precio es bueno, y con el único inconveniente este año de la gran ola de robos que hasta ahora nunca alcanzó esta magnitud.