La polémica por el frenazo en la implantación del grado de Ingeniería Física enfrentó ayer dialécticamente al conselleiro de Cultura, Jesús Vázquez, y el alcalde de la ciudad, Agustín Vázquez, que coincidieron en la presentación de la feria del libro de Ourense. El titular de Educación restó valor a cualquier intento de "politizar" este conflicto por parte de "un grupo de personas" y recalcó que la decisión no es suya ni del presidente de la Xunta. De hecho, indicó que no permitirá que se "intente manchar" su nombre en este proceso y defendió la independencia de los órganos universitarios que a través del Consello Galego de Universidades acordaron paralizar la decisión sobre este título en espera del informe final de la agencia evaluadora Acsug, que emitió un informe provisional desfavorable.

Jesús Vázquez precisó que ese informe "es claro" y advirtió que el cambio de nombre del título que se hizo sobre la marcha para evitar el conflicto con los ingenieros industriales provocó el rechazo del CGU al entender que podían existir duplicidades con el grado de Física existente en Santiago. En todo caso, afirmó que "si los informes son favorables, la Xunta estará con el campus de Ourense", destacando la apuesta de su consellería "por cualquier campus periférico de Galicia" en un momento "en el que el número de alumnos siguen cayendo", dijo.

El alcalde tomó la palabra para reprobar que se paralice la implantación del grado y apuntar que esto le suena "a cosas que tiene pasado". En este sentido, pidió un esfuerzo por parte del gobierno gallego para que "esto no sea un nuevo engaño" a la ciudad y recordó situaciones similares como el cierre del Museo Arqueolóxico en 2003 para unas obras "que siguen paradas" o el carpetazo a la estación de Norman Foster "tras tres años engañados con que había que estudiar el soterramiento".

Agustín Fernández no entiende que un título que desde el pasado enero se daba por implantado en 2014-2015 "ahora, por un cambio de denominación de último momento, sea sometido otra vez a estudio y como siempre, por desgracia, pagamos los platos rotos. Sin AVE y sin titulación". El regidor apeló a la "sensibilidad" del conselleiro y la de la Xunta para que analicen "todas" las posibilidades y manifestó que Ourense "seguirá reivindicando esta titulación porque es nuestro derecho".

El conselleiro Jesús Vázquez volvió a tomar la palabra para replicar al alcalde y explicar que "no se está engañando" y que Ourense "nunca salió perjudicada en cuestiones universitarias". Recordó que la supresión de la licenciatura de Física en 2009 se hizo a cambio de implantar el grado de Ciencias Ambientales, un título "que demandaba toda Galicia". En cuanto a la paralización de Ingeniería Física, subrayó que se trata de un "problema ajeno a los intereses políticos" ya que es la autonomía universitaria la que pone en marcha las nuevas titulaciones. "No hablamos solo de un cambio de nombre; si al final hay Ingeniería Física será porque hay un título con contenido y competencias, pero últimamente se estaba presentado una cosa que no era esa".

Por su parte, la plataforma Pro Campus Digno registró ayer formalmente sendas solicitudes de entrevista con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el líder provincial, José Manuel Baltar. El colectivo social y político quiere reunirse con carácter urgente con el jefe del ejecutivo gallego para desbloquear la paralización de la implantación del grado y que el título pueda ser cursado el próximo curso. Le piden que se asegure de que la Xunta trabajará "a fondo" para resolver los problemas alegados el pasado lunes en el CGU. "La necesidad de tratar este tema con tanta premura está motivada por la proximidad de las pruebas de acceso a la Universidad", indican e insisten en la importancia de que los aspirantes puedan pensar en firme en esta oferta una vez finalizados sus estudios.

Con el presidente de la Diputación, José Manuel Baltar, quieren reunirse para informarle de primera mano sobre las reivindicaciones de la plataforma y le piden que convoque un pleno extraordinario para refrendar su posicionamiento a favor del grado.