Representantes de la asociación de vecinos de la zona vieja de la ciudad y los concejales del BNG acudieron ayer al Registro Xeral del Concello para presentar de forma conjunta las alegaciones a la Ordenanza Municipal de Tráfico, con el objetivo de que de una vez se les permita el acceso, sin trabas, a sus viviendas, cuestión que vienen denunciando de forma reiterada, y que le llegaron a plantear al alcalde, Agustín Fernández, en una reunión que mantuvieron, sin tener respuesta alguna.

De ahí, y después de varias reuniones entre los afectados y los ediles nacionalistas, se recogen las demandas, siendo la más relevante la que se insiste en la vinculación de las tarjetas a las personas y no a los vehículos para su acceso a toda la zona histórica de la ciudad.

Los nacionalistas registraron también enmiendas relacionadas con la eliminación del estacionamiento de motos en la calle Bailén, así como que se impida el estacionamiento en la calle Barrera para cualquier vehículo manteniendo, como en el resto de la zona histórica, la posibilidad de una parada breve. En esta calle los vecinos denunciaban que se utilizan para que estacionen los políticos y funcionarios, que supone un agravio comparativo para el resto de vecinos.

También solicitan los ediles del BNG en sus alegaciones reducir el horario de pivotes -los conocidos bolardos- que restringen el acceso a la zona histórica, limitando la circulación de vehículos lo máximo posible. Así como habilitar zonas de estacionamiento exclusivo para los residentes en espacios lindante a ella, y cita como ejemplo las calles Arturo Pérez Serantes o Xerónimo Feixóo.