La Guardia Civil reactiva mañana la búsqueda del holandés Martin Albert Verfondern que desapareció sin dejar rastro en Santa Eulalia de Petín hace cuatro años. Esta vez se emplearán sistemas modernos de tecnología en georradar capaces de detectar estructuras enterradas como, en este caso, el vehículo que conducía este vecino cuando fue visto por última vez, el 19 de enero de 2010 cuando regresaba a casa tras hacer la compra en el pueblo y tomar algo en un bar.

El Instituto de Medicina Legal de Galicia, Imelga, ha contactado con la empresa Condor Georradar, que se ha prestado a colaborar de forma desinteresada. El Juzgado de Instrucción número dos de O Barco de Valedoras ha autorizado su intervención.

El operativo se pondrá en marcha mañana a las 9,30 horas, en el antiguo campo de fútbol de O Aguillón, en A Rúa. Participarán un helicóptero de la Guardia Civil de A Coruña, un equipo del GEAS de la Guardia Civil de A Coruña, personal de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Ourense y efectivos del Cuartel de la Guardia Civil de A Rúa.

Está previsto que el helicóptero sobrevuele la zona con una cámara térmica, y que la zodiac recorra el embalse de Santa Baia, con un sónar de barrido lateral y cámara submarina que podría detectar el vehículo.

Martin Albert Verfondern tenía 51 años en el momento de su desaparición y llevaba 10 años residiendo en Santa Eulalia, donde mantenía una mala relación con algunos vecinos a causa del reparto de tierras comunales. Su mujer, Margo Pool, asumió desde un principio que su marido fue víctima de un crimen, hipótesis que también investiga la policía judicial. El misterioso caso incluso despertó la curiosidad del New York Times.