El Concello de Punxín celebró ayer un pleno ordinario en el que el ambiente estuvo muy caldeado, especialmente por parte del público asistente, que profirió insultos contra el grupo de gobierno y el alcalde como "venden a los vecinos, a quien les votó, vaya personajes" o "aquí manda la Diputación, estos son cuatro analfabetos". Y es que en este pleno se debatía la rescisión del contrato con Aquagest, una reivindicación vecinal, y la creación de una comisión mixta para control y seguimiento de esta medida.

Con los votos a favor del PP, que gobierna en Punxín, y la abstención del PSOE, se aprobó ayer rescindirle el contrato a la empresa Aquagest. Los socialistas argumentaron su voto en el hecho de que no se creó en su momento la comisión para rescindir el convenio, como se había acordado, y por considerar que no se le debe abonar la totalidad de los 63.000 euros del canon de 2012 a la empresa, como pretende hacer el grupo de gobierno, sino solo la parte proporcional al trabajo ejecutado, al considerar que Aquagest no desempeñó todas sus obligaciones.

Pero el debate fuerte se produjo en la propuesta de creación de una comisión mixta de seguimiento. La propuesta del PSOE era de tres miembros de cada grupo político y tres de la comisión de vecinos, pero el PP optó por dos ediles del grupo de gobierno más el alcalde, uno del PSOE y uno de la comisión vecinal.

Aquí el portavoz de Esta última pidió en más de una ocasión intervenir pero el alcalde le indicó "no hay para hablar, siéntese". Ante ello Joaquín Moldes se levantó y repartió en la mesa del pleno, a cada edil del PP, un DVD diciendo "ahí tenéis una medalla por irrespetar a los vecinos". El DVD contenía el pleno del mes de julio "para que sepan lo que han dicho", ya que según Moldes el acta de aquel no se corresponde con la realidad, ya que plasma un mal comportamiento por parte de los vecinos.

Pero los ánimos del público y de Moldes se crisparon más cuando el alcalde alabó el comportamiento de un vecino presente, recriminando que otros de los presentes no colaboraban con el pueblo ni con el concello. El portavoz de la comisión se levantó indignado y se acercó al alcalde, señalándole "no me insultes, no digas que yo no colaboro con este pueblo", siendo calmado por alguien de la mesa. Moldes asegura que no entrarán en esa comisión, ya que "no queremos figurar sino tomar decisiones". Tras el incidente Vázquez levantó la sesión plenaria y los vecinos y miembros de la comisión salieron molestos.

El alcalde aseguró a este medio que la nueva empresa concesionaria del servicio de aguas se elegirá por concurso, y que la comisión de seguimiento creada ayer se reunirá cada seis meses y si es necesario tendrá sesiones extraordinarias. Asimismo, asegura que negoció con Aquagest la rescisión del contrato y que acordaron que se le pagaría por parte del concello el canon de 2012 que se le debe, y lo que le corresponda por el tiempo que permanezca durante el presente año.

Y es que mientras no se contrate a la nueva empresa Aquagest seguirá realizando este conflictivo servicio en Punxín.