Las empresas de granito de Ourense tienen más fácil la adaptación a las medidas de producción sostenibles que exigen los mercados de países desarrollados, que sus competidores de India, China o Brasil.

Según explicó ayer el secretario de la Asociación de Graniteros, el negocio del granito en Ourense apuesta por criterios de sostenibilidad de las explotaciones. Así se imponen cuestiones como el reciclado del agua que se utiliza para cortar la piedra o la transformación de los residuos en subproductos, así como los planes para recuperar las canteras, una vez que remata su explotación, tal y como exige la ley.

A cambio de esta política respetuosa con el medio ambiente de la mayoría de las empresas ourensanas, esperan abrir caminos en la exportación a los mencionados países del norte de Europa, todos ellos sensibles con el desarrollo e impacto ambiental de las explotaciones y favorable a introducir reguladores térmicos en las viviendas y edificios que, como ocurre con la piedra natural, al controlar a entrada de frío y/ calor reducen la emisión de CO2 al medio ambiente.

Esta pujanza de la piedra natura en la UE, viene dado también por la medida aprobada por la Comisión Europea, de apostar por la renovación de edificios para hacerlos más eficientes energéticamente y alcanzar de este modo en el horizonte del año 2050 cero emisiones de CO2. a la atmósfera. Un reto en el que puede colaborar el granito de Ourense.