El diputado del PP, Celso Delgado, confirmó ayer que el Ministerio de Fomento "está estudiando soluciones posibles" y que Ana Pastor las analizará con el conselleiro de Infraestructuras y el alcalde de la ciudad. En todo caso, recordó que la redacción de los proyectos Taboadela-Seixalbo y Seixalbo-Ourense "están en la fase final de redacción por lo que el ministerio no los ha abandonado". Sin embargo, el contexto económico, matiza, ha provocado que Fomento "esté estudiando los proyectos en curso y los no iniciados en toda España para asegurar su viabilidad y que se puedan acometer". Los 17 kilómetros del último tramo del trazado Lubián-Ourense son objeto de esa radiografía y admite que lamentaría su descarte: "Trabajo para que eso no ocurra, pero es cierto que se están barajando otras soluciones por las circunstancias económicas".

En este sentido, asegura que en su posición como diputado preocupado por los intereses de Ourense, "que son prioritarios para mí", defenderá la variante exterior "como la mejor solución". De hecho, comparte con los empresarios la idea de que "aprovechar la línea actual también tendría un coste importante de adaptación", y que las propuestas del túnel de una sola boca y una estación más austera "son razonables".

Celso Delgado valora las aportaciones de la patronal, de la que elogia el criterio que siempre ha mantenido con esta infraestructura y cuyo empeño propició el cambio de trazado al actual Taboadela-Ourense, aunque fracasó en la propuesta del soterramiento. El presidente de la CEO también apuntó ayer que su postura "nos ha costado desencuentros y confrontación con los diferentes grupos políticos ya desde que gobernaba Manuel Cabezas, pero hemos sido una institución de referencia en la defensa de un AVE racional y pragmático con un solo fin: el interés general de Ourense". Celso Delgado asegura que sus propuestas serán tenidas en cuenta en Fomento.