La Consellería de Educación prevé concluir en el mes de noviembre la digitalización de 700 aulas gallegas de quinto de Primaria y primero de ESO, a las que llegará este curso el proyecto "Abalar", que consiste en la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, las TIC en los centros públicos gallegos. Con este fin ha iniciado la instalación de pizarras digitales, ultraportátiles para cada alumno y red wifi, que permitirán impartir las materias a través de la red e involucrar en el proceso educativo a las familias, que podrán desde casa obtener datos como el absentismo de sus hijos.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, volvió al Instituto Blanco Amor de Ourense, en el que inició hace 35 años sus estudios de Bachillerato, para presentar oficialmente el Proyecto Abalar, cuya puesta en marcha se ha retrasado sobre el inicio del curso escolar al no llegar a tiempo el material informático requerido.

Núñez Feijóo, acompañado por el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, y algunos de los docentes que se están formando en este y en los restantes centros educativos gallegos para coordinar el proyecto, destacó que la implantación, tanto del plurilingüísmo como la de las TIC en las aulas, "son proyectos que se llevan a cabo en el momento de mayor crisis económica para crear mayor riqueza de conocimientos lingüísticos y tecnológicos en la escuelas públicas gallegas".

Este instituto ourensano de ESO y Bachillerato es uno en los que se instalaron ya los primeros equipos informáticos, aunque en fase experimental en tanto se forma el personal docente que coordinará la implantación del programa Abalar en cada centro.

Según Núñez Feijóo, cuando remate esta legislatura prevén tener digitalizadas 4.400 aulas de 1.085 colegios públicos gallegos, de modo que 87.400 alumnos sean autónomos tecnológicamente hablando, que trabajen en clase desde su propio ordenador siguiendo las explicaciones que su profesor les da desde la "pizarra digital".

Pero en esta primera fase del proyecto, que abarca este curso y que arrancó ayer con la presentación de la puesta en marcha del proyecto, se destinarán doce millones de euros que permitirán instalar el sistema por ahora en 700 aulas gallegas y que 14.500 alumnos tengan su ultraportátil, que utilizarán tan solo en el interior del colegio y a través del que podrán ir siguiendo la explicaciones de matemáticas, ciencias o lengua que le vaya impartiendo el profesor.

"Queremos demostrar que la educación no es una estatua de sal, sino algo vivo; por eso pretendemos que los alumnos gallegos hablen con fluidez al rematar sus estudios tres idiomas (inglés, gallego y castellano) y que manejen las nuevas tecnologías con igual facilidad que hoy manejan un libro", expresó Núñez Feijóo.

Recalcó además, en una clara referencia a él mismo, como ex alumno del IES Blanco Amor en el que estudió, "que la educación de calidad demuestra que desde este instituto se puede llegar a cualquier sitio".