Un equipo de submarinistas del Grupo Especial de Actuaciones Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil localizó ayer en el río Miño el cuerpo de la joven de 30 años que el pasado martes se precipitó al río Miño desde el Puente de Velle

Tras más de 42 horas de incertidumbre y nervios para la familia, finalmente, a las cinco de la tarde de ayer, los buzos de la Guardia Civil hallaron el cuerpo sin vida de la chica.

La ourensana desapareció a las 00.30 horas de la madrugada del miércoles, después de dejar estacionado su turismo en marcha y con las luces puestas en medio del puente que une las carreteras de Santiago y Monforte.

Dejó en el coche sus efectos personales pero de ella no se encontró rastro alguno en las inmediaciones, por lo que las labores de búsqueda se centraron desde un primer momento en el embalse.

Fue un conductor que circulaba por la zona el que encontró vacío el vehículo de la desaparecida y dio la voz de alerta a la Policía Local, que de inmediato se desplazó al lugar de los hechos y avisó a la Policía Nacional y a los buzos de la Guardia Civil, que llevaban unas 36 horas peinando el embalse de Velle hasta que ayer fue localizado el cadáver.

En el dispositivo de búsqueda han participado bomberos, submarinistas y policías, que trabajaron día y noche para hallar rastro alguno de la joven. Por el momento, no han trascendido datos de la investigación, que sigue abierta.