Éste no ha sido un buen invierno para los amantes de la nieve y el esquí, debido a una temporada con escasas nevadas en la poco estuvo abierta la estación de Manzaneda.

No obstante, nunca se debe perder la esperanza y ayer los ourensanos recibieron el inesperado regalo de una suave nevada de primavera, de la que sólo pudieron disfrutar los vecinos del concello de A Teixeira y alrededores, que vieron nieve cuando los termómetros todavía marcaban entre seis y siete grados centrígrados.

Sobre las 12:00 del mediodía, los vecinos de la zona se vieron sorprendidos por los primeros copos, que cayeron de forma insistente y sobre las 13:00 horas ya habían cubierto de blanco el paisaje.

Debido a lo infrecuente de las nevadas de primavera, el fenómeno cogió en el monte y sin suficiente ropa de abrigo a muchos vecinos, que se apresuraron en recoger a los animales de los campos, mientras los estudiantes apuraban sus horas en clase para salir a jugar con la nieve.