Los ourensanos cuentan desde hoy con una nueva herramienta de comunicación directa con el Concello, el 010, un número de teléfono de información y asesoramiento ciudadano con el que se busca conocer en tiempo real las necesidades y demandas de los vecinos, así como garantizar una respuesta a sus peticiones y problemas "en el menor tiempo posible".

El servicio comenzará hoy a funcionar y estará operativo de lunes a viernes de 08:00 de la mañana a 20:00 de la tarde, además de los sábados, de 08:00 a 14:00 horas. Dos teleoperadoras atenderán las llamadas, que tendrán el mismo coste que una comunicación local, y remitirán las incidencias a un coordinador general del Concello, que pondrá en marcha los dispositivos necesarios para atender las demandas de información o las reclamaciones planteadas.

El alcalde de Ourense, Enrique Nóvoa, presentó ayer este nuevo servicio municipal respaldado por el concejal de Medio Ambiente y Régimen Interior, Francisco Javier Rodríguez Nóvoa, y el concejal de Cultura y segundo teniente de alcalde, José Araújo.

El regidor ourensano se mostró especialmente orgulloso de esta iniciativa municipal, con la que el grupo de gobierno quiere "acercar el Concello a los ciudadanos, que es la Administración que tienen más próxima".

Durante su intervención, Nóvoa reconoció que "los servicios del Concello no son tan rápidos como sería deseable y que existe una laguna en la atención de demandas vecinales", dificultades que, en su opinión, justifican la puesta en marcha de este "necesario proyecto".

Es por eso que presentó ayer la iniciativa como una de sus apuestas personales al frente de la corporación y como respuesta a "una demanda insistente de los vecinos, especialmente de las familias que viven en los barrios, a las que resulta más difícil desplazarse hasta el centro para realizar una pequeña gestión o presentar una queja".

Éstas se producen, según explicó ayer Nóvoa, "mayoritariamente después de los fines de semana", debido a los destrozos ocasionados por actos vandálicos o en los botellones.

Hasta ahora, los teléfonos de emergencias tradicionales en la ciudad eran el 092 y el 080, pero el Concello espera que el 010 acabe asentándose con el paso del tiempo como un número más de referencia para los ciudadanos que tengan algo que denunciar o preguntar.

Doble visión

El número de teléfono tendrá una doble vertiente: informativa y operativa. Marcando este número de teléfono, los ourensanos podrán solicitar información sobre las actividades del Concello; sobre cursos, becas, ayudas, subvenciones o convocatorias de ámbito municipal; pedir aclaraciones sobre determinados trámites burocráticos, o solicitar los teléfonos de algún organismo oficial.

Asimismo, el servicio tendrá una segunda perspectiva más práctica, pues servirá para la atención de reclamaciones e incidencias que los ourensanos detecten en los lugares donde residen, desde desperfectos en el mobiliario urbano hasta deficiencias en la red semafórica.

El servicio nace con la vocación de proporcionar una respuesta más ágil, eficaz e inmediata a todos los vecinos, pero no existe ningún compromiso concreto sobre los plazos de respuesta, "que dependerán del tipo de avería o demanda presentada", indicaba ayer el alcalde.

La puesta en marcha del 010 en Ourense llega precedida del "éxito" de iniciativas similares en las ciudades gallegas de Vigo o A Coruña, o en otras zonas del país como Oviedo y Vitoria.

Postura de PSOE y BNG - La oposición denuncia el "corte electoralista" de una idea que "pese a todo, es un avance"

El proyecto del teléfono municipal de atención al ciudadano llevaba meses fraguándose, pero su inmediata puesta en marcha ha cogido por sorpresa a los grupos de la oposición, que ayer aseguraban "desconocer el contenido de la iniciativa y su fecha de inauguración".

A juicio de los portavoces municipales de PSOE y BNG, Francisco Rodríguez y Alexandre Sánchez Vidal, respectivamente, el proyecto "supone una mejora en las relaciones de la Administración local con los ciudadanos". Sin embargo, los dos insisten en denunciar "su claro tinte electoralista", al presentarse justo mes y medio antes de las municipales de mayo.

El líder de los socialistas ourensanos entiende que la pretensión del Concello con esta medida es "recuperar el tiempo perdido en doce años y dar la imagen de que se cuenta con los vecinos 50 días antes de las elecciones".

Ésta es también más o menos la impresión de los nacionalistas. Su portavoz explicaba ayer que el Bloque "no va a criticar una medida que nos parece un avance, pero tampoco va a alabar una decisión claramente preelectoralista".

De esta forma, el líder del BNG en el Concello se mostraba favorable a un proyecto que "no nos disgusta", al tiempo que insistía en que se trata de "una medida parcial y claramente incompleta" que el partido hubiese sustituido por cinco centros de atención al ciudadano en los principales barrios de la ciudad.