El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número dos de Ourense acogió ayer el juicio contra el Concello de Ourense, uno de los tres que la Asociación de Cafés-Bares Especiales (pubs) de Ourense ha interpuesto contra la Administración local y 22 los establecimientos con licencia de café-bar que, según su denuncia, vendrían funcionando desde hace años como pubs.

En este caso, los denunciantes se dirigen contra la "inactividad del Concello", al que acusan de "no haber hecho absolutamente nada para impedir que locales sin licencia de café-bar especial funcionasen como tal".

Durante la vista, el abogado de la acusación particular recordó que el día 17 de octubre de 2006, el concejal de Gobernación, después de una comisión de ruidos, ordenó hacer efectiva la orden de cese de actividad de varios locales, que había sido suspendida previamente el 23 de febrero del pasado año.

Lo que se juzga en este proceso no es si los café-bar de la ciudad funcionan o no como café-bar especial, sino la actuación del Concello de Ourense al respecto, lo que le valió al abogado de la acusación varias reprimendas del titular del Contencioso-Administrativo.

Los locales de copas denunciantes buscan con esta demanda "que se condene al Concello a realizar las actuaciones oportunas para que los 22 establecimientos mencionados en el proceso ajusten su actividad a la estrictamente autorizada", como café-bar y no como café-bar especial.

Los propietarios de estos últimos, que tienen permiso para abrir media hora más por las noches, se sienten perjudicados por estos establecimientos, pues la obtención de licencia para funcionar como pub requiere un "importante" desembolso económico en insonorización y equipos de música, requisitos que no deben cumplir los locales con tan sólo licencia de café-bar.