El desprendimiento de la carga de un camión que circulaba por la Autovía de las Rías Baixas ayer por la mañana provocó importantes retenciones durante más de tres horas entre los vehículos que se dirigían hacia Porriño.

A las 10:30 horas, una piscina de poliéster se desprendió desde el remolque de un vehículo de transporte y quedó atravesada en la calzada, obligando a la Guardia Civil de Tráfico a cortar un carril de la A-52 hacia Vigo.

El accidente se produjo a la altura del concello ourensano de Castrelo de Miño, en el kilómetro 239. El vehículo que perdió su carga era un camión Volvo, con matrícula 6602 DWH y cuyo conductor resultó ileso.

Con el objetivo de evitar largas colas, varias patrullas de la Guardia Civil se dirigieron de inmediato al lugar del accidente pero, ante la imposibilidad de retirar la piscina de la calzada, tuvieron que llamar a una grúa de grandes dimensiones que tardó un par de horas en solucionar el problema. También se avisó al servicio de conservación de carreteras para que retiraran los restos de la estructura que quedaron sobre la calzada. Uno de los carriles sentido Vigo permaneció cortado unas tres horas y 40 minutos, lo que provocó importantes retenciones.