Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Ourense que investigan el atraco en la céntrica joyería Cota, perpetrado hace 14 días, buscan en la capital y en otros puntos de la geografía gallega, entre otras líneas de investigación, a personas que pudieran estar "compinchadas" con los dos atracadores, a los que presuntamente facilitarían información detallada para que pudieran llevar a cabo su objetivo. Según la sospecha policial, estos individuos que trabajarían "a la sombra" de los autores del delito, recabando todo tipo de datos, se conocen policialmente como "santeros".

Así lo confirmaba ayer el comisario jefe del colectivo policial en la comisaría ourensana, Avelino Luis de Francisco, que señaló que "los atracadores no estaban asentados en Ourense y todo apunta a que recibían chivatazos" a la vez que aseguró que la investigación "va muy bien y hay indicios muy buenos que esperamos den resultado en poco tiempo".

Cabe recordar que los hechos ocurrieron a primera hora de la tarde del pasado día 30 de mayo, cuando dos individuos extranjeros, posiblemente sudamericanos según la descripción que las víctimas facilitaron a la Policía, se personaron en el domicilio de la propietaria de la joyería, ubicado encima del local comercial, concretamente en la confluencia de las calles Bedoya y Valle Inclán. Llamaron al timbre y la empleada de hogar les abrió la puerta. En ese momento se encontraban en la vivienda, además de la dueña y la asistenta, los hijos de la primera y una mujer de avanzada edad, también de la familia.

Los atracadores, que portaban al menos una pistola y un cuchillo, e iban con el rostro descubierto, maniataron a los niños, a la empleada de hogar y a la anciana, obligando uno de ellos a la dueña, a bajar a la joyería, mientras que el otro se quedó con los rehenes. La mujer acompañó al atracador al local comercial, donde le abrió la puerta. El hombre, en tan sólo unos minutos, se apoderó de prácticamente toda la mercancía, así como de dinero en efectivo. Una vez conseguido el botín, subieron de nuevo a la vivienda y los atracadores abandonaron inmediatamente el lugar.

El comisario jefe señalaba también ayer que "aunque hasta que se produzca la detención, no podremos saber con certeza si pertenecen a un grupo organizado, todo apunta a que sí". Por este motivo, añadió, "estamos investigando también su posible pertenencia a una red organizada que pudiera operar a nivel internacional, por lo que los contactos con los servicios policiales de Madrid son continuos".

Cabe recordar que en el visionado de la cinta de vídeo de la cámara ubicada a las puertas de la joyería, los agentes policiales encargados de la investigación comprobaron que un hombre entraba en el local comercial acompañado de la dueña. El atracador no dejó que la cámara le grabara.