A muchos menos kilómetros de la capital ourensana que en el caso de los incendios anteriores, concretamente en el concello de Pereiro de Aguiar, en la parroquia de Sabadelle, la magnitud de las llamas y su cercanía a las casas, provocó el pánico de los vecinos, muchos de los cuales no se atrevían a salir de sus viviendas debido a la gran cantidad de humo.

Los vecinos colaboraron en la extinción del fuego utilizando mangueras con las que sacaban agua de sus pozos, y los bomberos se vieron obligados a coger agua de algunas piscinas particulares de la zona, según fuentes vecinales.

El incendio de Sabadelle fue resultado del brote que se produjo en Velle, que se inició en la mañana del jueves, pero había quedado extinguido. Sin embargo, el fuerte viento desplazó las llamas, tras la reactivación, hacia la ladera de Sabadelle. El fuego también cercó casas en Ulfe, en el municipio de Cartelle.