La sala de juntas de la Dirección Territorial de Caixa Galicia en la capital, acogió ayer la entrega de una ayuda de 3.000 euros a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Ourense (AFAOR).

En el acto de entrega intervino el director territorial de la entidad en la ciudad, Alfonso Cortés, quien destacó "que ayudar en este tipo de proyectos es una forma de devolverle a la sociedad lo que ésta nos otorga". Añadió también que al ser Ourense la provincia con una mayor tasa de envejecimiento en España, hay una mayor incidencia de esta enfermedad "y con esta pequeña ayuda queremos aportar nuestro grano de arena para apoyar a enfermos y familiares", concluyó.

La presidenta de la asociación, Ángeles Blanco, recalcó la buena relación entre las dos entidades, que ya llevan colaborando durante varios años. "Aunque la aportación pueda parecer pequeña, para nosotros es muy importante. La misma cantidad nos ha salvado en otras ocasiones", afirmó.

Proyecto de fisioterapia

El alzheimer es una demencia progresiva que tiene el déficit de memoria como uno de sus síntomas más tempranos y pronunciados. Por lo general, el paciente empeora progresivamente, mostrando problemas perceptivos, del lenguaje y emocionales a medida que la enfermedad va avanzando.

AFAOR presta apoyo tanto a los enfermos de Alzheimer como a sus familiares y cuidadores mediante el desarrollo de programas variados de ayuda para este colectivo, cifrado en estos momentos en más de 5000 enfermos en toda la provincia, según datos de la asociación.

La encargada del programa de fisioterapia dentro de la asociación, María Ramos, fue la que solicitó la subvención, que se dedicará a un proyecto de fisioterapia aplicada al Alzheimer y "que estará enfocado tanto a los enfermos como a sus cuidadores".

La importancia de realizarlo en los cuidadores radica en la sobrecarga física y emocional a la que están sometidos. "Están sometidos a un estrés físico que a la larga acaba causando problemas en la espalda, lo que luego dificulta los cuidados del enfermo".

El proyecto tendrá distintas aplicaciones a través de las tres fases de las que consta el Alzheimer. Para la fase leve se llevarán a cabo ejercicios de psicoestimulación, en el nivel medio se procurará retrasar la llegada al tercer estado mediante diversas actividades y en el grave se tratará de que el enfermo no llegue a la atrofia muscular.

Junto con la figura de la fisioterapeuta, participarán en la iniciativa una psicóloga y una terapeuta ocupacional y será un programa de fisioterapia en el hogar, logrando que la gente dependiente pueda permanecer en su medio habitual.