S. de la Fuente / Ourense

La batalla por la agilización de los plazos para la llegada del tren de alta velocidad a Ourense y la adaptación de la estación Empalme a las exigencias de la nueva infraestructura ferroviaria se avivará con el inicio del curso político y un nuevo gobierno en la Xunta de Galicia. La oposición municipal en la capital de As Burgas (BNG y PSOE), incentivada por un Ejecutivo "amigo" en Santiago, pretende desautorizar el proyecto presentado hace meses por el alcalde Manuel Cabezas y el ex conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez Feijóo, e iniciar un nuevo debate en el que participen todos los estamentos políticos y sociales implicados. Un proceso del que deberá salir una propuesta de consenso.

Aquella iniciativa, diseñada por la Xunta de Manuel Fraga y el concello, fue entregada en mayo al Ministerio de Fomento con el objetivo de que fuese tenida en cuenta. Cabezas y Núñez Feijóo criticaron por aquel entonces que el Gobierno central no tuviese ninguna previsión para Ourense relacionada con el AVE y redactaron un plan que fijaba una inversión de 61,2 millones de euros y la liberación de 300.000 metros cuadrados para zonas verdes, servicios hoteleros y zonas de equipamientos. BNG y PSOE tacharon la propuesta de "virtual" y, como tal, ahora quieren prescindir de ella.

El portavoz del grupo municipal socialista, Francisco Rodríguez, recalca que "aquel proyecto no era nada, cuatro rayas sin rigor ni informes técnicos". Sostiene que el impacto económico y social de la entrada del AVE en Ourense "es clave y prioritario para nosotros y seguimos pensando que tiene que implicar a todas las administraciones buscando puntos de encuentro". Uno de los modelos que seguirán es el de Santiago, apostando por una estación intermodal que funcione como una pequeña ciudad en torno al AVE con todos los servicios.

El portavoz municipal del BNG, Alexandre Sánchez, ofrece su apoyo a Cabezas para demandar en Madrid la implantación del AVE y reitera su propuesta de una estación y una red ferroviaria "que integre la ciudad en San Francisco y A Ponte". Propone un nuevo proyecto "serio y riguroso en el que participen todos".