Me parece triste la degeneración de la Cabalgata de Reyes, a una competición por ver quién es el que más caramelos recoge, y cada año peor. No se hace ni caso, ni a los Reyes ni a nada que no sean los caramelos. Es lamentable que sean niños, los que los arrojan “a lo bruto”, muchos de ellos, o que incluso lo hagan con paquetes enteros sin abrir, a la gente, como se pudo ver perfectamente en la transmisión de TeleVigo. Da gusto ver la Cabalgata de Madrid por ejemplo, en que, en la carroza, SOLO van el rey y su paje. A ver cuántas personas que estuvieron presentes son capaces de describir cómo eran las carrozas de Vigo. El total incumplimiento del horario, soportado con infinita paciencia por la gente, sería...porque estaban acabando de fabricar la última tonelada de caramelos. Las luces muy bien, la Caramelada lamentable.