Conozco a una familia donde sus hijos fueron asesinados por los dos bandos (rojos y azules). Sus fotos cuelgan en la pared del pasillo, siempre están presentes en el pensamiento. Un pensamiento silencioso, pues ningún miembro de la familia se atreve a relatar aquellos sucesos. Parece ser, que la mejor medicina es el silencio. Se ha escrito mucho sobre la guerra civil, como comenzó y como se vio, también eligiendo sucesos para interpretarlos y escribirlos. Y esto atrae la atención de muchos, recordemos la Memoria Histórica, hoy Memoria Democrática. La TVE con sus programas y películas sobre la guerra, parece que es una ventana al pasado republicano, influyendo a la hora de votar.

Esos dos hermanos asesinados por rojos y azules, nos hacen pensar de otra manera, pues la interpretación es muy variable.

El Gobierno de Sánchez, formado por socialistas, comunistas y apoyado por los republicanos, nos hacen recordar aquel gobierno de Azaña, como si de un santo se tratase. Parece que nos acercamos al pasado, olvidando el futuro. Esa familia con un gran dolor silencioso, se da perfectamente cuenta de la manipulación política. Aquella guerra civil, no se puede observar desde un punto de vista del bien o del mal, pues la relación humana es más compleja que eso.

Esa familia quiere ocultar su historial, por el silencio, no son capaces de procesar aquellos sucesos, pues sus hijos nunca volverán. El silencio parece que les da más tranquilidad.

El pasado todavía pesa tanto en algunas familias, que no quieren hablar ni hablaran de él.