Operarios del Concello de Vigo acometieron este fin de semana una tala de juncos, así como de arbustos, estos ajenos al concello, en el inicio de la avenida de Samil, invadiendo terreno y privacidad de los once propietarios de las parcelas que poseen hacen seis décadas, con linderos en los arenales de los Olmos.

Tales operarios, que distrajeron la labor encomendada, llenaron de basuras el camino privado que conduce a tales propiedades y los interiores de cuatro de ellos sin que se disculparan y y sólo aireando su débil defensa de que ellos simplemente eran unos mandados de lo que les había obligado hacer el edil de Vías y Obras.

Todo este deficiente trabajo culminó en no recoger las malezas, silvas y hojas que floran y ensucian toda esta avenida y paseo, además de romper la intimidad y los accesos a tales fincas.

A tenor de este lastre de trabajo, viandantes, transeúntes o deambulantes que pasean por la zona se paran junto a negocios tales como La Vela u otras propiedades lindante, haciendo sus reflexiones en alto y criticando a los once propietarios de estas parcelas, e incluso oyéndoseles de acusar a los mismos de usurpadores de los mismos, en tanto que el mal trabajo ejercido por los operarios ha dejado la avenida de Samil, plena de silvas, hojas, rastros de juncos y demás maleza, así como otros rastros de suciedades nunca recogidas en un paseo que pretende erigirse en un espacio o ruta de primer orden de la emblemática ciudad olívica.

Entre tanto, voyers o miraflores alzan la mirada y cuchichean lanzando insultos o críticas, dando así a entender que los propietarios de los citados terrenos son como guetos de migrantes o usurpadores en paseo/avenida, que, por cierto, sin luces o bombillas, pero sí con hojas y silvas, silba así su actual mes de agosto.