Se puede caminar hacia muchos lugares y por múltiples razones. Y no solo a Santiago. Sin ir más lejos, Vigo, A Guarda, Oia, Baiona y Redondela están en el sendero europeo de Gran Recorrido que discurre entre Tarifa y Estonia. Otros caminos europeos unen el Cabo Norte noruego con Italia, Finlandia con Grecia y Alemania con Tarifa. Están ahí para el que los quiera.

En Norteamérica, desde México a Canadá, es famosa la Pacific Crest. En Japón el camino de Hokkaido. En Chile, el sendero de la Patagonia. Cada continente tiene los suyos. Cada uno se detiene en donde quiere o puede. Y cada parada es una experiencia. Es tan importante parar en Lisboa, Baiona o Vigo como llegar a Santiago. El objetivo es lo de menos. Salvo aquellos que creen que el camino tiene un propósito útil. Por eso resulta ilógico que Vigo no señalice sus caminos. El de Santiago y el europeo que nos une con toda Europa hasta Estonia. Porque los senderistas también hacen ciudad. Son buena gente. Y si les gusta Vigo, hablarán de ella.