La universidad está de máxima actualidad pues el rector de la Universidad de Vigo, Sr. Reigosa, se propone traer al centro de la ciudad algunas facultades.

Por otra parte, el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, quiere crear una universidad privada especializada en el mundo económico y empresarial.

Es curioso que dos hombres del mundo financiero, D. Julio Fernández Gayoso fuese en su día el promotor de la universidad de Vigo y ahora Juan Carlos Escotet impulsa una universidad privada.

Viene a mi memoria cuando yo me fui a Barcelona a estudiar ingeniero superior industrial textil. En aquella época había en Galicia una sola universidad, que era la de Santiago de Compostela. En mi pueblo de Redondela estudiábamos carrera mayor solo dos choqueiros, hoy gracias a Dios hay cientos que estudian y pueden elegir casi todas las carreras.

Hay tres universidades base que son Santiago de Compostela, Vigo y A Coruña, pero aparte hay tres campus universitarios en Orense, Lugo y Ferrol.

La gran pregunta es si esto es bueno o malo, e indudablemente es bueno. Gran parte de los impuestos que pagamos van destinados a la educación. Hay mucha gente de mi generación que dice que la calidad no es la misma que antaño, posiblemente es cierto, ha sido muy rápida la instalación de los nuevos centros universitarios y hay gente que opina que es muy posible que los catedráticos y profesores no tengan el mismo nivel de los años sesenta y setenta del pasado siglo, pero esa cantidad de alumnos que hacen una carrera mayor están sujetos a una disciplina y a un esfuerzo que ahora que las familias son menos numerosas y que los padres sobreprotegen a sus hijos este esfuerzo y esta disciplina propia de una universidad hacen que tengamos una sociedad mejor.

En materia de educación estamos constantemente haciendo nuevos planes de estudio, cada ministro de Educación tiende a hacer el suyo, esto no es bueno pues la estabilidad es buena para todo.

La gran reforma pendiente por hacer es la formación profesional. Las empresas necesitamos gente que sepa mucho de muy poco y no tanto universitario que sabe muy poco de mucho.

Alemania es un ejemplo de cómo ese país ha dignificado la formación profesional, aquí en nuestro país hemos caído en el defecto de la universidalitis: si un padre no consigue que su hijo sea universitario es un fracaso y de ahí la cantidad de jóvenes que están en el limbo profesional que ni son universitarios ni han hecho una formación profesional tan necesaria para la buena marcha de nuestro país.

Se trata de explotar el talento y considero un verdadero dislate cuando comunidades como Cataluña descartan a posibles profesores universitarios si no hablan el catalán. Cuántos gallegos y de las demás regiones españolas han enriquecido a Cataluña en las décadas cincuenta, sesenta y setenta del pasado siglo.

El secreto de una buena universidad es atraer a los buenos talentos, sean españoles, europeos o ciudadanos del mundo.

Lo único que pido es sensatez y los gallegos tenemos la palabra adecuada: SENTIDIÑO.

*Miembro del Club 55